Por Daniela Morano
11 septiembre, 2018

No podía quedársela pero tuvo un plan mucho mejor.

Nadie, jamás, sale de su casa pensando que tendrá que salvar una vida. Puede que uno piense que el bus chocará y habrá que intentar salvarse a uno mismo, o que podrían atropellarlo y también luchar por la propia vida. Pero no por alguien más. Pero sí, con más frecuencia de la que a uno le gustaría, hay que dar un paso adelante y ayudar a un animal que no puede ayudarse a sí mismo ni puede ser ayudado por sus compañeros.

Cuando el ciclista Ozgur Nevres salió a entrenar cerca de su casa en Turquía tampoco se esperaba algo así. Llevaba casi 38 kilómetros recorridos cuando se detuvo cerca de un aeropuerto a descansar mientras miraba los aviones pasar.

Ozgur Nevres

De repente escuchó un sonido que le llamó la atención. Cuando lo reconoció como un animal en problema, se acercó a ver qué pasaba. “Miré hacia todos lados y me encontré con esta adorable gatita corriendo hacia mi, llorando. Tenía unas 4 semanas y se veía muy hambrienta“, escribió en su blog.

Considerando que ambos se encontraban lejos de la ciudad, Nevres decidió que para que esta gata sobreviviera, tendría que llevársela con él.

“No podía dejarla. La escondí en mi playera y empecé a pedalear con mucha lentitud. Fue sorprendente que no le importara. Estaba disfrutando del viaje”.

Ozgur Nevres

Pero Nevres hizo mucha más que sólo rescatarla. Una vez que la gatita comió, bebió agua y durmió, Nevre trabajo duro por conseguirle un familia.

“Al día siguiente escribí en una página de Facebook sobre adopciones esperando encontrarle una familia. En una horas recibí una llamada. Historia corta, esta pequeña tiene una familia que la ama”.

Gracias a Nevres, Milla -como la han llamado- ahora vive feliz.

Ozgur Nevres

“Rescatar gatitos es como mi segundo trabajo. Siempre veo animales complicados e intento ayudarlos. En este caso en particular, estoy muy feliz de que haya encontrado una familia que la quiera”.

 

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