Por Raúl Cobo
22 julio, 2016

En un lugar de África…

En muchas partes del mundo se suele decir que “un pajarito me lo contó” cuando se destapa algún secreto y no se quiere dar información sobre la fuente. Pero resulta, que esa frase podría ser tomada muy en serio en otros lugares, especialmente en Mozambique, Africa. Aunque para ellos, la frase correcta sería “un pajarito me lo indicó”, ya que en realidad así lo han hecho. ¿No me creen?, entonces lean lo siguiente…

img_njar_20160720-161915_imagenes_lv_otras_fuentes_spottiswoode3hr-kl4B--656x434@LaVanguardia-Web
The Washington Post

Ese que ven allí es un pájaro conocido como indicador grande o indicator indicator, según los científicos.  Y sí, puede que sea solo un pájaro, pero sin éste habría todo un pueblo sin miel. ¿Por qué? bueno, por la sencilla razón de que este pájaro tiene la capacidad de encontrar colmenas. Y no solo de encontrarlas, sino también de avisarle y guiar a los habitantes del pueblo de Yao -uno de más antiguos de Mozambique-, en su búsqueda.

img_njar_20160720-161558_imagenes_lv_otras_fuentes_spottiswoode4hr-kl4B--656x434@LaVanguardia-Web
Paisaje en la Reserva Natural de Niassa en Mozambique. Fuente: Diario El español

Estos pájaros revolotean de árbol en árbol para señalar a los humanos dónde se esconden las colmenas. Su estrategia es guiar a los hombres para que sean ellos quienes lidien con las abejas y, una vez recolectada la miel, estos pájaros puedan disfrutar de la cera que se desecha, que para estos animales es un auténtico manjar.

La forma de comunicación que tienen los seres humanos para con este animal también es bastante curiosa: ellos para llamar al pájaro emiten un sonido que se oye como un brrr-hm, y apenas el pájaro recibe ese sonido entiende que debe guiar al ser humano a su objetivo: la colmena.

Descubre-como-se-gano-su-nombre-el-pajaro-indicador
Derek Keats/Wikimedia

Los científicos de la universidad de Cambridge visitaron el lugar para presenciar en vivo este fenómeno. Fue así como los investigadores siguieron a los recolectores de miel en su trabajo. Lo que observaron fue lo siguiente:

En el 75% de los casos, estos hombres conseguían encontrar, al menos, un nido de abejas.

El siguiente paso era comprobar si los pájaros asociaban el sonido brrr-hm con un significado específico – quizás como una recompensa a la cooperación- y si eran capaces de distinguirlo de otros sonidos humanos. Para eso los científicos grabaron el sonido y otras dos señales acústicas diferentes que reproducían cada siete segundos durante intervalos de 15 minutos. Con este experimento, llevado a cabo en la Reserva Nacional de Niassa, se comprobó que la llamada de los Yao incrementaba la posibilidad de ser guiados por estos pájaros entre un 33 y un 66% y eso aumentaba la probabilidad de encontrar un nido de abejas entre un 16% y un 54% .

“Los resultados muestran que un animal salvaje asocia un significado y responde de manera adecuada a una señal humana de reclutamiento: un comportamiento asociado previamente a animales domésticos, como los perros. La principal diferencia con los animales domésticos es que estos guías de la miel son animales salvajes que viven en libertad”

-Claire Spottiswoode, bióloga de la Universidad de Cambridge-

Indicato meliphilus
Roland Bichoff

Cuando se les consultó a los habitantes de Laos por el origen del “brrr-hm”, señalaron que se trataba de un sonido que aprendieron gracias a sus padres, así como estos lo aprendieron de los suyos. Al parecer, el pájaro se ha mantenido dirigiendo los destinos de los Yao hace ya un buen tiempo.

Ésta sería la primera vez que se descubre que puede existir comunicación entre seres humanos y animales salvajes (no domésticos) que no hayan sido entrenados ni adoctrinados para que así suceda.

La pregunta que nos surge ahora es ¿quién habrá sido el primero en tomar la iniciativa, el ser humano o el pájaro” Y la respuesta de Claire Spottiswoode es tajante.

“La comunicación de humanos a pájaros no tendría sentido sin la comunicación de pájaros a humanos. Es decir, los humanos no tendrían razón para llamarles a menos que éstos tuvieran información útil que darles.”

-Claire Spottiswoode, bióloga de la Universidad de Cambridge-

Por ende, podríamos decir que finalmente el pájaro encontró una forma de comunicarse con esta rara especie llamada “hombre”.

Puede interesarte