Por Romina Bevilacqua
18 enero, 2016

Puse a prueba la famosa técnica de medicina dental ayurveda para mejorar la salud de mi boca.

Después de escuchar tanto sobre el famoso “oil pulling”, lo único que me quedaba era probarlo. Así que lo hice. Si no tienes idea de lo que estoy hablando, se trata de una antigua técnica de medicina oral ayurveda de la India que se utiliza hace más de 3.000 años y que muchos señalan que es excelente para tu salud bucal. Entre sus beneficios se cuentan el blanqueamiento de los dientes, su eficaz control contra las bacterias en la boca que causan las caries y el mal aliento, trae beneficios a las encías y los dientes, algunos dicen que alivia la congestión nasal, e incluso que ayuda a disminuir el acné, entre otras.

¿Cómo funciona?

Se debe escoger un aceite orgánico (ya sea de coco, sésamo o de maravilla) y enjuagar la boca con una cucharada durante 20 minutos (también pueden ser 10 min pero mientras más tiempo, mejores resultados). Hasta aquí todo suena bastante fácil y francamente lo es… hasta que tienes que aguantar los 20 minutos.

Jessica T. Emery, dueña de Sugar Fix Dental Loft en Chicago, EE.UU, explica exactamente cómo es que esta técnica ayuda a limpiar la boca y eliminar las bacterias y toxinas en ella:

“La mayoría de los microorganismos que habitan en la boca consisten de una sola célula. Las células están cubiertas con un lípido o grasa, que es la membrana, es decir la piel de la célula. cuando estas células se ponen en contacto con aceite, que también es una grasa, se adhieren entre sí”

Jessica T. Emery

Además ella señala que el aceite de coco contiene ácido láurico, que de por sí tiene agentes antimicrobianos y antiinflamatorios. Así que lo puse a prueba.

Día 1

Compré mi aceite de coco orgánico –elegí el aceite de coco porque además me interesaba aplicar los diferentes usos que se le pueden dar– y me dispuse a hacer el enjuague. Como ya sabrán el aceite de coco suele solidificarse y se derrite una vez que entra en contacto con el calor así es que tomé una cucharada de esta pasta de aceite de coco y la coloqué en mi boca. ¿Lo primero que ocurrió? Tuve que comenzar a masticarlo hasta que se derritió y sí… me dio bastante asco. De repente sentí que estaba comiendo una cucharada de la manteca que uso para humectar mis manos y el sabor del aceite se impregnó en toda mi boca. De pronto todo lo que pensaba era en cuánto tiempo iba a a poder escupirlo.

Además llené demasiado la cuchara y me costaba mover el líquido en mi boca. Pronto empecé a desesperarme, me dolían las mejillas y comencé a caminar el círculos en mi apartamento, y cuando llegó mi novio me vio con cara de “estás loca”.

¿Qué aprendí en este primer día? 20 minutos es bastante tiempo. Te aconsejo que cuando comiences derritas antes el aceite a baño maría (un pote sobre otro pote con agua hirviendo) será más fácil comenzar a enjuagarte y no te dará tanto asco, si vas a tener que destinar 20 minutos para esto te recomiendo hacer algo que ocupe tu mente y no enjuagues el líquido tan fuerte en tu boca, después de unos minutos se cansará tu mandíbula y te comenzará a doler.

Un aviso importante: Una vez que botes el aceite, no lo hagas en el lavamanos. Como el aceite de coco se solidifica en el frío, podrías terminar tapando tus cañerías. Mejor arrójalo en el basurero o en el WC.


Día 2

Como leí que era mejor hacerlo por la mañana con el estómago vacío, lo apliqué. Me levanté 30 minutos antes de lo normal, esta vez derretí un poco del aceite de coco a baño maría –ahora fue una cantidad menor– y comencé a enjuagarme la boca. El sabor seguía siendo un poco desagradable y de hecho me dieron náuseas y un poco de dolor de estómago (pero como había leído que algunas reacciones que podrías tener son dolores de cabeza y dolores o calambres en el estómago mientras comienzas a practicarlo y a desintoxicarte, continué). Comencé a hacer otras cosas como elegir mi ropa para el día y preparar unos snacks para la oficina, y el tiempo pasó más rápido.

Día 2: podría decirse que fue un éxito.


Día 3

Ok. No me pude levantar más temprano por la mañana…. así que lo hice tarde por la noche antes de dormir. Seguí los mismos pasos del día anterior pero esta vez me instalé a ver un capítulo de Friends (sí, aún me encanta) y fue la mejor decisión que pude haber tomado. Como dura justo 20 minutos el capítulo, casi ni me acordé de que estaba enjuagándome la boca con el aceite de coco… digo casi porque ese sabor –que finalmente es lo único que vas a sentir en ese momento y bastante intensificado– seguía allí para recordármelo. Hasta el momento creo que es muy pronto para decir si efectivamente se están blanqueando mis dientes, pero de lo que estoy segura es que siento la boca mucho más fresca y limpia, sobre todo al despertar por las mañanas.


Día 4

Questions about 'Oil Pulling'? Check out our FB page!! #oilpulling #health #coconutoil #oilpullingbenefits #healthtips #healthy #hoopershealth

A photo posted by Hoopers Pharmacy &Vitamin Shop (@hoopershealth) on

Ups… olvidé hacerlo.


Día 5

Day 2 of #oilpulling #coconutoil #2016

A photo posted by kaitlyn ball ~ ✨ (@sativalee) on

Fue esta mañana. Creo que todavía no logro acostumbrarme al sabor, aunque definitivamente no ha sido tan dramático.

Según un estudio publicado en 2015 en el Nigerian Medical Journal, los pacientes comenzaron a presentar cambios significantes a partir del séptimo día de enjuagar su boca por 10 minutos diarios con aceite de coco, donde sus índices de placa bacteriana y gingivitis se redujeron bastante y estos índices continuaron disminuyendo en la medida que avanzaba el tiempo, cuando continuaban aplicando la técnica del “oil pulling”.  Así que al menos intentaré cumplir la semana y luego decidiré si continúo haciéndolo regularmente o si de vez en cuando repito esta rutina por un período corto de tiempo.

Finalmente cabe destacar que esta técnica NO reemplaza a la rutina diaria de limpieza dental, sino como un complemento natural al lavado de dientes regular para mejorar la salud bucal.

Algunos consejos que dan los expertos:

1. Debe realizarse con el estómago vacío (espera al menos 4 horas después de comer, 2 horas después de tomar algún jugo y una hora después de tomar agua u otros líquidos claros)

2. No dejes de cepillar tus dientes ni de utilizar seda dental

3. Enjuaga después tu boca con agua caliente

4. Tanto el aceite de cono como el de sésamo funcionan bien

5. es mejor hacerlo por las mañanas

¿Y tú, te animas a intentarlo?

Puede interesarte