Son los animales polinizadores número del planeta, y por ello, estos trabajadores de la flora se ha unido para salvarlos.

Han salido diferentes estudios sobre la importancia de cuidar a las mariposas, y por sobretodo, a las abejas. Al ser ambos insectos los mejores polinizadores del mundo, su existencia es fundamental para no solo preservar la diversidad ecológica, sino que también para salvar la tierra y el mismo planeta.

En Estados Unidos por ejemplo, cada vez hay menos abejas. En ese país hay 7 especies de este insecto en peligro de extinción. Siendo las principales razones de ello, los insecticidas, su eliminación directa, la importación de especies que las devoran, cambio climático, entre otras.

Million Pollinator Garden Challenge

Esta situación conmovió a quienes más saben de su importancia para la flora mundial, es decir, jardineros y agricultores se preocuparon ante lo que estaba ocurriendo con las abejas y también con las mariposas. Por ello más 1 millón de estos trabajadores de la flora se unieron en una red global llamada Million Pollinator Garden Challenge.

En ella motivan a la gente no solo a donar y a hacerse socios para poder costear diferentes acciones e instalaciones en beneficio de estos insectos, sino que también enseñan que tipo de jardín y plantas son los más ideales para que tanto abejas como mariposas vivan y puedan reproducirse con mayor facilidad.

Pixabay

Desde que se fundó esta fundación, diferentes centros de jardinería han ofrecido plantas y clases para los recién interesados jardineros. Sin olvidar que en la misma red, ofrecen espacios con exposición directa a la luz solar, suministro de riego y la menor cantidad posible de plaguicidas.

Esta iniciativa tuvo su origen el 2015, cuando del Jardín Red Nacional de Polinizadores, surgió la la iniciativa de salvar a estos insectos vitales para el ecosistema, quienes además representan un factor importante para un tercio de todos los alimentos que comemos.

Pixabay

En 4 años, más de 1 millón de huertos para abejas y mariposas fueron creados, estando la gran mayoría en EE.UU. Estos pueden ser patios privados o jardines públicos. Y de seguir con este ritmo, cada vez habrán más espacios para salvar a estos importantes insectos.

Puede interesarte