Por Alejandro Basulto
7 julio, 2020

Las aves acuáticas tenían como destino Central Park, y gracias a la representante Kathleen Rice y otras personas lograron terminar su travesía con éxito.

No es necesario ser un médico o enfermero ante el COVID-19 o un bombero frente a incendios, para realizar acciones nobles y que salvan vidas. Cualquiera puede hacerlo, debido a que hay diversas circunstancias en las que sin importar la profesión que uno tenga, se puede socorrer a una persona o un grupo de ellas, ante cualquier peligro o situación compleja. Y esto incluye, entre las vidas que pueden ser salvadas, a los animales, incluyendo dentro de estos, a las aves. Como es el caso de los patos. Pájaros acuáticos de simpático caminar, pero que no siempre gozan de buen carácter.

@kellysuhr / Instagram

Siendo en esta ocasión, la heroína de una familia de patos, nada menos que una congresista de Estados Unidos, la representante Kathleen Rice, quien junto a otras personas, se las ingeniaron para que estas divertidas y tiernas aves llegaran a salvo su destino. Querían llegar a Central Park, lugar turístico de New York donde hay una laguna para que ellos naden a salvo, sin estar en riesgo ante los peligros que ofrece la ciudad. Como es el caso del intenso tráfico de este lugar estadounidense, donde pudieron haber sido atropelladas.

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Pero ahí estaba la congresista Kathleen Rice junto a más personas, con las que ayudaron a esta madre pata y a sus patitos a cruzar la calle camino a Central Park. Mientras estos plumíferos se preparaban para cruzar ante el agitado tráfico, este grupo de gente se les adelantó deteniendo el transitar de los autos. Levantaron las manos y gritaron desesperadamente para que los automovilistas se detuvieran, lo que funcionó, pudiéndose escuchar cómo sonaban los chillidos de los frenos de los vehículos.

Finalmente, el cruce de la calle fue un éxito y ningún pato o humano resultó herido de esta intensa y al mismo tiempo enternecedora misión. Posteriormente, la representante Kathleen se atribuyó el rescate en Twitter, declarando que está: “Orgullosa de servir a todos los neoyorquinos, incluidos aquellos con pies palmeados”. La congresista escoltó a la familia pato desde Third Avenue hasta Central Park, lo que le tomó 45 minutos.

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