Por Antonio Rosselot
5 enero, 2021

La canina parecía disfrutar a más no poder las aventuras de sus pequeños, que se encaramaban en su lomo para llamarle la atención. Cada “caricia” terminaba con un tierno aullido en conjunto; las cosas buenas de la vida siempre se disfrutan en familia.

Hay pocas cosas más agradables en este mundo que recibir una buena rascada en la espalda —o en la cabeza, o en la panza, o donde sea—. El placer que causa la estimulación de esas zonas nerviosas es algo que rara vez puede transarse, y lo mejor es que todos somos capaces de entregar y recibir estos masajes. 

Sí, todos, hasta los coyotes. Si no, vean esta serie de imágenes hechas por el fotógrafo Jim Zuckerman en Minnesota (EE.UU), en la que se ve a una madre coyote disfrutar de una sesión de rascado con todas las de la ley.

Jim Zuckerman

Al parecer, los cachorros de la coyote se habrían pasado un poquito de la raya a la hora de mostrar afecto a su madre, y habrían tocado un punto nervioso más sensible de lo normal. Y cuando uno de los pequeños se encaramó en su espalda, la canina lanzó un aullido de placer junto a sus dos críos.

Jim Zuckerman

“Los caninos son muy afectivos con sus cachorros. Tanto la madre como las crías estaban interactuando, jugando y luchando”, comentó Zuckerman, quien además señaló haber recordado a su perro cocker spaniel al ver la escena.

Jim Zuckerman

Y claro, como él estuvo cerca de la escena y tenía la referencia de su perro, luego entendió que los cachorros no estaban rascando a su madre, sino que estaban demandando su atención. “Mi perro hace lo mismo conmigo”, añadió. Además, aúllan junto a ella porque la imitación es algo muy propio de su corta edad.

Jim Zuckerman

Sea como sea, la escena trascendió en el cibermundo dada la ternura y complicidad entre los tres actores, una madre con sus cachorros. Puede que no se hayan estado rascando, pero sí que la pasan bien, ¿no?

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