Por Alejandro Basulto
12 marzo, 2020

La hembra logró dar a luz a estos tres pequeños reptiles, sin necesitar del ADN de un espécimen del otro sexo.

El zoológico de Chattanooga en Tenesse tiene una diversidad animal bastante atractiva. No por nada, es una de las principales atracciones de este estado norteamericano. Que entre sus especies, cuenta con reptiles tan increíbles y difíciles de ver en su hábitat natural, como es el caso de los dragones de Komodo. 

@chattanoogazoo/Instagram

Reptil que es el lagarto de mayor tamaño del mundo, llegando a tener una longitud media de dos a tres metros, incluyendo un peso de aproximadamente 70 kilogramos. Por su tamaño y la peligrosa y venenosa infección que contagian a través de su mordida, los dragones de Komodo son conocidos como los superdepredadores de los ecosistemas en los que habitan.

Se encuentran en la naturaleza, en Indonesia, estando protegidos por su leyes, debido a su condición como especie amenazada. Principalmente se alimentan de carroña, pero también cazan y tienden emboscadas a su presas, entre las que se incluyen a invertebrados, aves y mamíferos. Las hembras depositan huevos tras reproducirse con el macho, crías que desde que nacen pueden llegar a vivir hasta unos cincuenta años.

@chattanoogazoo/Instagram

Y en el Zoológico de Chattanooga en Tennessee están de celebraciones, porque recién compartieron con orgullo la noticia de que nacieron tres crías de dragones de Komodo por partenogénesis, es decir, si necesidad de un macho para la procreación. Método de reproducción que como en pocas especies animales y vegetales en el mundo, está presente en el dragón de Komodo.

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En la naturaleza, los dragones de Komodo viven principalmente aislados y, a menudo, se vuelven violentos cuando cualquiera se les acerca, lo que ha permitido que estos animales evolucionen para reproducirse tanto sexual como partenogenéticamente”

– escribieron desde el zoológico en su cuenta de Instagram.

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La hembra y afortunada madre se llama Charlie, quien fue puesta junto al macho Kadal con la esperanza que se reprodujeran. Lo que no ocurrió, bastándose ella misma para procrear sola a tres neonatos, que hoy se llaman Onyx, Jasper y Flint, los que crecen rápido y saludablemente.  

 

 

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