Por Pamela Silva
12 julio, 2017

Desde hace años científicos monitorean la grieta en el polo sur.

¿Recuerdan que desde hace un par de años se informó de una profunda y extensa grieta en la Antártica? ¿Y que hace unos meses se anunció que esa grieta generaría un nuevo iceberg gigantesco? Bueno, eso acaba de suceder. 

Esa grieta, ubicada en la Plataforma de Hielo Larsen C de la Antártica, finalmente se hizo tan profunda que los últimos kilómetros de hielo que mantenían unido al trozo de hielo denominado “A68” acaban de desvanecerse. 

Esto genera que desde ahora en adelante “A68” ya no sea parte de laPlataforma de Hielo Larsen C de la Antártica, sino que un iceberg hecho y derecho de seis mil kilómetros cuadrados.

Y pesa más de un billón de toneladas. 

¿Pero cuán peligroso es este nuevo iceberg? La verdad es que, por ahora, no mucho.

Los científicos del Proyecto Midas, quienes lo han vigilado este último tiempo, estiman que por ahora no se va a separar mucho de la península antártica. Lo que si se cree, es que las corrientes y los vientos irán poco a poco desplazándolo hacia el océano Atlántico, al norte. 

Esto podría convertirse en un peligro para los barcos que navegan por la zona, pero tampoco es que reviviremos el Titanic cada dos días.

Además, este desprendimiento de hielo no supone un crecimiento en el nivel del mar, es un fenómeno natural y tampoco es tan grande -los hay mucho más gigantes-.

Así que el Apocalipsis aún no llega y pueden dormir tranquilos esta noche.