Por Constanza Suárez
21 octubre, 2019

Su empleador le concedió dos días para que cuidara de su compañero y le diera amor. Es la primera vez que ocurre algo así.

Para la mayoría, las mascotas son un miembro más de la familia, lo que significa que no solo demostramos el cariño con ellos, sino que también que hay un compromiso de vida: dedicamos nuestro tiempo, atención, cuidamos y brindamos nuestra ayuda en los momentos más difíciles. Eso es lo que cualquiera haría con su madre o hermano. ¿Por qué no con nuestros compañeros animales?

Si un hijo enferma, faltamos a compromisos por cuidarlos. Incluso ni siquiera asisten a sus trabajos. Entonces en medio de este cambio de paradigma en nuestra relación con los animales,¿ por qué no hacer lo mismo con ellos?.

Pixabay

Quedarte en tu casa y faltar al trabajo está más cerca de lo que pensábamos.

En Italia, ocurrió por primera vez: reconocieron un permiso de trabajo para cuidar a su perro.

El perro de Anna, una empleada pública y soltera, estaba muy enfermo y necesitaba intervención médica veterinaria urgente. La mujer no tenía mayor alternativa, es que no podía dejarlo solo en su hogar en esas condiciones, según consignó el portal web de la fundación LAV.

Pixabay

La mujer pidió a su empleador, una universidad romana, un permiso de ausencia de dos días para dar los cuidados pertinentes a su perrito. Pero no obtuvo éxito. 

A pesar de que en un principio no consiguió el permiso, gracias al apoyo técnico y legal ofrecido por la organización animalista, este fue reconocido por su empleador.

Según la Jurisprudencia, la falta de cuidado de un animal en propiedad complementa el delito de maltrato animal previsto por el Código Penal. No solo está vigente el delito de abandono de animales, como lo exige la primera parte del artículo 727 del Código Penal.

Pixabay

“Por lo tanto, está claro que no poder prestar, pedir prestado a un médico veterinario tratamientos o controles que no pueden posponerse al animal, ya que en este caso, claramente representaba una razón personal y familiar seria, dado que la mujer vive sola y no tenía otra alternativa para transporte y asistencia necesaria al perro”, escribió la entidad en su sitio web.

“Ahora, con las certificaciones médicas y veterinarias necesarias, quienes se encuentren en la misma situación podrán citar este importante precedente”, declaró Gianluca Felicetti, presidente de LAV que ayudó en este caso.

Pixabay

“Otro importante paso adelante que toma nota de cómo los animales que no se mantienen con fines de lucro o producción son, en efecto, miembros de la familia, es otro paso hacia una reforma orgánica del Código Civil que esperamos que el próximo Gobierno y el próximo Parlamento tengan el coraje de hacer, aprobando nuestro propuesta de ley de 2008”, agregó.

Puede interesarte