Por Yael Mandler
2 octubre, 2015

Sólo se los comió a besos y caricias, aww…

El concepto de familia hasta hace no muchos años era sólo definido como padre-madre-hijos. Con el tiempo surgieron nuevas acepciones, como padre-padre-hijo, madre-madre-hijo, sólo padre-hijo, sólo madre hijo, Angelina Jolie con Brad Pitt, etc, etc. Pero esta gata llevó las variantes a otro nivel. Es cierto que el concepto de adopción es muy antiguo, pero esta felina no adoptó cualquier bebé, sino que hizo parte de su familia a lo que podría haber sido, en términos de cadena alimenticia, un banquete de aquellos.

Todo comenzó cuando Ronan y Emma, una pareja de la ciudad de Clara, Irlanda, querían aumentar la variedad de animales que tenían en su granja. Por eso decidieron comprar huevos de pato fertilizados. Cuando los animales rompieron el cascarón, Ronan no los encontró donde los guardaron y vieron que una gata merodeaba por el lugar. Ambos pensaron lo peor, que la gata se los había devorado, pero lo que se encontraron después los dejó impactados… La gata los estaba apapachando.

httpv://youtu.be/ekC1v39klVc

La explicación que le dieron a esta peculiar escena fue que, como la gata había dado a luz a sus gatitos hace sólo unos instantes, su instinto materno se extendió hacia los patitos y el cariño fue recíproco.

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Como los patos crecen más rápido que los gatos, estos bebés adoptivos le dieron mucho trabajo a su madre y también alguno que otro dolor de cabeza

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Pero a pesar de que podían ser independientes al poco tiempo, los patos se quedaron al lado de su mamá, porque la familia es la familia hasta siempre

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¿Su primera palabra habrá sido miau o cuak?

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