Por Antonio Rosselot
5 febrero, 2020

La denuncia de Steve Winter, fotógrafo de National Geographic, es muy simple: si se topan con alguna de estas prácticas abusivas, es IMPERIOSO que hagan las denuncias correspondientes, porque un “Me gusta” en Instagram tiene infinitamente menos valor que el bienestar de un animal salvaje.

El maltrato animal no sabe de límites ni criterio alguno. Hace unos días trascendió en redes sociales una denuncia del prestigioso fotógrafo Steve Winter, de National Geographic, en la cual acusaba a operadores de turismo de Cancún (México) de explotar a jaguares para lucrar con la entretención de los turistas que visitan la ciudad.

Esto, a raíz de una impactante imagen de un jaguar nadando en el Caribe hecha por el mismo Winter, en donde el felino aparece rodeado de motos de agua conducidas por turistas que, mediante el pago de un precio exagerado,  le hacen fotos como si fuese un juguete. Además, en la foto, el jaguar se nota muy incómodo. Veamos la publicación/denuncia de Winter en su cuenta de Instagram:

https://www.instagram.com/p/B71w137Dihv/

“Conductores de motos de agua y un grupo de turistas se alista para bucear con dos jaguares mansos en Cancún, México. La gente necesita saber más sobre el comercio y la industria de “selfies” con los felinos grandes. Desde Tailandia a Sudáfrica, éstos generalmente representan la cara visible del comercio de vida salvaje. Si ves a tus amigos o familia haciéndose parte de actividades como la de esta foto, o acariciando a cachorros, háganles saber que estos negocios están generalmente relacionados a programas de crianza e intercambio ilegal de partes de sus cuerpo y de cachorros”.

Steve Winter (@stevewinterphoto) en Instagram

El mismo Winter ya había subido una imagen anterior, en donde se ve a una pareja de jaguares, también en el mar pero esta vez encadenados a un bote de madera. En esta publicación, también urgió a sus seguidores a tomar acción concreta para que este tipo de prácticas no se sigan repitiendo, lo que pasa directamente por la acción de los turistas.

“Las prácticas de explotación de vida salvaje, como esta, son comunes alrededor del mundo, y es importante que nosotros estemos alerta para identificar operaciones turísticas sospechosas que promuevan las selfies con animales. Esto debe parar, y es nuestra responsabilidad como turistas el no involucrarnos sacándonos fotos con los animales (…) hay muchísimo dolor, trauma y abuso para poder mantener a estos animales aptos para el contacto humano. Los felinos grande no evolucionaron para ser ‘amigos’ de la gente, o para ser abrazados y tocados”.

Steve Winter (@stevewinterphoto) en Instagram

Ya lo dijo Winter en sus fotos, pero aprovechamos de recordárselo nosotros una vez más: si se topan con alguna de estas prácticas abusivas, es IMPERIOSO que hagan las denuncias correspondientes: un “Me gusta” en Instagram tiene infinitamente menos valor que el bienestar de un animal.

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