Por Diego Cid
11 julio, 2017

Todos comenzaron a gritar.

Puede que despiertes a mitad de la noche saltando en tu cama cuando has estado cayendo en tu sueño. Es más, hay un montón de distintas razones por las cuales despertar en mitad de la noche y estar asustado. Sin embargo, la que nunca, nunca quisieras vivir es despertar por sentir tu cráneo crujir… por la mordida de un oso.

Sí, eso es posible y le sucedió a Dylan -a secas-, un joven de 19 años que estaba acampando en el Rancho Glacier View en Denver, Colorado, Estados Unidos, cuando despertó a las 4 de la madrugada sólo para encontrar su cabeza dentro de las fauces de un oso que intentaba sacarle de su saco de dormir.

Fue entonces cuando, por instinto, comenzó a golpear al oso, despertando a sus compañeros que dormían cerca. Ellos comenzaron a meter ruido y molestar al oso para que se fuera.

Para sorpresa de todos, Dylan sólo tuvo heridas superficiales y, luego de una rápida visita al hospital, fue dado de alta.

Todo a pesar de que el oso logró arrastrarle entre 3 y 4 metros antes de que pudiese liberarse.

“El crujido que sentí, creo, eran sus dientes raspando mi cráneo mientras se clavaban”.

Dylan.

Glacier View Ranch
Glacier View Ranch

Nadie más resultó herido. Se cree que el atacante sería un oso negro, quienes no suelen ser agresivos, pero han tenido varios encuentros fortuitos en el sector en las últimas semanas.