Por Alejandro Basulto
17 febrero, 2021

La llevó a realizar alpinismo y después de que disfrutó aquella experiencia, probó diferentes bocadillos e incluso incursionó en la pintura.

Tan solo con cinco años, Bumble, una adorable perrita de pelaje castaño, había sido abandonada por su dueño y llevada a las perreras. Una can que a pesar de lo cariñosa y juguetona que era, estaba sufriendo una realidad que lamentablemente es más común de lo que se piensa. Sin embargo, la vida siempre da nuevas oportunidades y así ocurrió cuando apareció Charlotte Mullarkey, de 24 años, ante ella en un día de octubre del año 2019. Llegó prometiéndole un nuevo y acogedor hogar, y por sobre todo mucho cariño y amor.

Charlotte Mullarkey

Un compromiso que ha sabido cumplir a cabalidad y más aún en los momentos más difíciles. Siendo muy posiblemente la mejor demostración de lo tanto que quiere a Bumble, todas las acciones que ha realizado para hacer de sus días los más felices luego de que haya sido diagnosticada con un cáncer en el riñón durante el mes de noviembre del año 2019.

Charlotte Mullarkey

Esta can tenía una enfermedad terminal y se le fue descubierta tan solo un mes después de ser adoptada, y Charlotte en vez de desanimarse con esta devastadora noticia, decidió regalarle a su perrita un montón de agradables recuerdos que ambas nunca olvidarán.

Charlotte Mullarkey

Fue así como la llevó por primera vez a la nieve, jugando y disfrutando mucho Bumble ese paseo. Sin olvidar que también le ha celebrado su cumpleaños en dos ocasiones, junto con hacerle probar una gran y variada cantidad de apetitosos bocadillos. Y hasta se dio el tiempo para hacer que esta can incursionara en la pintura, demostrando un talento poco usual en el arte. Momentos llenos de alegría y goce, para que a pesar de su tristemente corta estadía en la vida, pueda terminar sus días luego de haber conocido y disfrutado mucho.

Afortunadamente, los pronósticos más pesimistas con respecto al cáncer terminal que padece Bumble, parecen haber fallado. Y por mucho. Debido a que ha pasado más de un año desde su fatal diagnóstico en el veterinario, y esta adorable perrita se encuentra feliz y coleando como si todavía le quedara mucho tiempo más por disfrutar. Días, meses y esperemos que, años, que sabrá sacarles provecho junto a Charlotte y su nueva familia.

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