Por Francisco Armanet
24 octubre, 2017

Afortunadamente veterinarios pudieron salvar y mejorar su vida.

Nyan Htoo es un enorme oso negro que ha pasado toda su vida en Birmania. Un animal salvaje como cualquier otro, pero que sufría de un extraño padecimiento físico: su lengua era gigante. A pesar de haber vivido la mayor parte de su existencia con dicho problema, todo cambió cuando fue rescatado por monjes budistas. Ellos lo vieron y no dudaron en acercarse para llevarlo a un centro veterinario a fin de hacer algo al respecto. El oso arrastraba la lengua de 3 kilos por el suelo y era incapaz de mantenerla dentro de su boca. Sin embargo, el peor inconveniente tenía que ver con que no podía comer normalmente. 

“He trabajado con osos por más de 20 años y nunca había visto algo así. Es impresionante”, aseguró al diario inglés The Guardian la veterinaria Heather Bacon, miembro de la Universidad de Edinburgo. Ella fue uno de los veterinarios que atendió a Nyan Htoo.

Y aunque afortunadamente el oso fue sometido a una cirugía, los médicos aún investigan la causa del problema que lo afectó durante años. Si bien hay especulaciones de que podría tener que ver con un problema congénito, elefantiasis o una infección parasitaria transmitida por mosquitos, todavía no se sabe exactamente qué fue lo que ocurrió. Tampoco se conocen casos similares en otros osos.

University of Edinburgh

Sencillamente insólito.

Se sabe que el animal asiático fue alejado de su madre por traficantes birmanos que buscaban enviarlo a China donde hay una alta demanda por la bilis de osos que se utiliza en la medicina tradicional. Los monjes, entonces, fueron los primeros en percatarse del mal que afectaba a Nyan Htoo recién cuando lo rescataron. De ahí en adelante las cosas fueron mejorando poco a poco. Ellos se contactaron con un centro veterinario local, donde le intentaron remover el exceso de tejido a fin de aliviar la inflamación. Pero la medida no fue suficiente y la lengua continuó creciendo.

“Discutimos mucho y debatimos bastante, porque es una cirugía mayor que no puedes deshacer, pero sentimos que en cuanto a su calidad de vida, esta era la mejor forma de darle una vida tan normal como fuera posible”, agregó la veterinaria Heather Bacon.

“Tener que arrastrar una lengua de tres kilos no es normal y es mucho peso para su mandíbula y cabeza. Además, como la arrastraba por el suelo, desde un punto de vista higiénico
era bastante desagradable”, explicó. “Ahora debería poder cerrar la boca y manipular su comida”, finalizó.

Afortunadamente, hoy en día se encuentra estable y recuperándose. Así se ve en la actualidad.

University of Edinburgh

Sin duda llevará una mejor calidad de vida de aquí en adelante.

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