Por Catalina Maldonado
30 marzo, 2021

Luego de que este perro le mordiera el calzado a sus vecinos, su dueño encontró que colgarle los zapatos al cuello era su mejor castigo. Además así los lugareños quedaban avisados.

Si eres dueño de un perro, probablemente estás familiarizado con un mal hábito que la mayoría de los perros tienen en sus primeros meses de vida o, incluso, una costumbre que se mantiene hasta grandes: morder los zapatos. Sabemos que es un fastidio cuando vemos nuestras zapatillas, sandalias o pantuflas totalmente mordisqueadas y no hay lección que un perro aprenda para parar.

Sin embargo, el dueño de un travieso perrito se dio cuenta que quizás había encontrado la fórmula perfecta para evitar este problema, pues decidió amarrarle aquellos zapatos que su can destruía en su cuello y así tuviera que “cargar con su castigo”. 

Pixabay

La usuaria de Facebook Riani Langg publicó en el grupo Borneo Petlover Community sobre el travieso perro de su aldea, que andaba mordiendo y trayendo zapatillas de todos, donde incluso ella misma había sido víctima de sus robos.

Con la foto del perrito con una sandalia colgando al cuello, la usuaria contó que su dueño había decidido atarle el zapato como forma de “lección” para que deje de hacerlo.

Facebook Riani Langg

“La cuerda con zapatilla solo está ahí porque es muy travieso. Incluso mi zapatilla se convirtió en su víctima en el momento en que su dueño lo liberó del castigo”, escribió la joven, quien tuvo que salir al paso para defender al dueño del perro luego de que cientos de usuarios lo acusaran de abuso animal.

“Voy a aclarar la situación antes de que la gente diga cosas que no son… Esto NO es ABUSO animal… el dueño ató las zapatillas (con una cuerda suelta) porque mordió las zapatillas de casi todo el pueblo”, escribió luego en la misma publicación Riani Langg.

Facebook Riani Langg

Además, como comentaba, el perro solo duró un tiempo con la sandalia colgada al cuello pues luego su dueño “lo liberó de su castigo” y el travieso perro continúo haciendo de las suyas. De hecho, Riani comentó que a la mañana siguiente vio al perro “apareciendo con una cara de orgullo y mirando directamente a mis zapatillas”. ¡Estaba listo para morder de nuevo!

Si bien, muchos apuntan a que los perros no aprenden con este tipo de lecciones, deberíamos dejar de lado la idea de que este tipo de medidas desesperadas por parte de ese dueño, constituyen un “abuso animal”.

¿Harías esto con tu perrito? ¡Te leemos!

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