Por Daniela Poblete
30 noviembre, 2018

Algunos no comprenden que la belleza de los animales no es razón para comercializarlos

Este hermoso “dragoncito”, del sur de la Sierra Madre Oriental (abronia graminea), es un pequeño lagarto de cuerpo escamoso de color azul turquesa que viven en los bosques de México. La mayor parte de ellos viven en los Estados de Puebla y Veracruz.

Si bien gran parte de la especie es de color verdoso existen varios ejemplares que tienen un color turquesa realmente maravilloso. Es que incluso poseen entre sus escamas una coloración de amarillo verdoso y que finaliza en el color del mar.

Aunque cabe señalar que es difícil encontrar un ejemplar con el color turquesa debido a que esto se produce por su alimentación, pero no se ha logrado determinar con exactitud porque se produce su coloración. Sin embargo, cuando son llevados a cautiverio pierden su tonalidad y se tornan un poco opacos.

Lamentablemente es una especie muy llamativa y es por eso que se encuentra en peligro de extinción. Hace algunos años se añadió a la lista de especies amenazas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Los motivos de su peligro de extinción son en primer lugar la exterminación por personas que creen que se trata de una especie venenosa, pero que no representan ningún tipo de peligro para el ser humano.

Sin embargo, la otra causa es que existe una red de comercio ilegal entre México y Europa, debido a que estos pequeños dragones son vendidos por cerca de 300 euros y no hay precisión de cuántas han sido las lagartijas vendidas de manera ilegal tanto fuera como dentro de México.

Si bien son realmente hermosos y muchos quisieran tener uno, lo cierto es que no son especies para tenerlos fuera de su hábitat natural debido a que es muy complejo mantenerlos vivos por lo que tenerlos en cautiverio solo pone en riesgo la supervivencia de ellos.

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