Por Catalina Maldonado
4 septiembre, 2020

Tras superar una infección en las vías respiratorias y días en el refugio a la espera de una familia, hoy ‘Sr. Willis’ se acurruca en los brazos de su nueva dueña donde ya lleva un año en su dulce hogar.

Los animales callejeros – que no son bebés – siempre cuesta mucho que sean adoptados. Tal vez sea porque ya tienen experiencia y sus propias costumbres, o quizás porque ya no lucen “tan adorables”. Sin embargo, todos deberían darse la oportunidad de adoptar a una mascota adulta porque saben valorar aún más lo que es tener el cariño y cuidados de un humano.

Así le ocurrió a un gatito maltratado y descompuesto que, tras años en la calle, fue rescatado por un refugio. Con varias enfermedades a cuestas y cicatrices por defenderse de otros animales, no tenía el mejor de los aspectos para ser recibido en una nueva casa. 

Instagram @mrwillisthecat

Sin embargo, el esfuerzo del llamado Sr. Willis por encontrar una familia amorosa se veía a kilómetros de distancia porque, cada vez que alguien entraba al refugio, este minino hacia todas sus gracias como ronronear y hacerse cariño en los humanos que se acercaban a verlo. Pero a pesar de todo, su apariencia tosca y triste siempre le jugaba en contra.

Desde el refugio querían darle realmente la oportunidad de ser amado en una familia, por lo que hicieron una adorable publicación en Facebook donde detallaban las cualidades de Sr. Willis: “Todos los días ronroneaba a posibles adoptantes, pero nadie quería llevárselo a casa. Nunca perdió la esperanza, pero el personal del refugio sabía que no podía esperar para siempre. Comenzaron a compartir su foto en línea con la esperanza de atraer a la persona adecuada. En cuestión de días, su estrategia funcionó”.

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Sandra vio la publicación en Facebook de Animal Humane Society en Minnesota. Ella es una gran fanática de los gatos pero lamentablemente su apartamento tenía una política estricta de “no mascotas”. Aún así, se sintió obligada a visitar al especial gatito.

En el refugio, Willis hizo lo que mejor sabe hacer. Ronroneó en los brazos de Sandra y la miró amorosamente con sus ojos tristes y dulces. Fue difícil irse, pero la política de mascotas de su arrendatario se quedó en su mente. Ella se fue después de esa primera visita sintiéndose desconsolada. Deseaba poder llevar al Sr. Willis a casa, pero tenía la esperanza de que alguien más se acercara y reconociera el alma dulce del antiguo gato callejero.

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Todos los días, Sandra visitaba el sitio web del refugio para obtener actualizaciones sobre el estado de Willis. Un día, se enteró que el gatito estaba deprimido por una infección respiratoria que sufría así que decidió ir a verlo. A pesar de su mal estado físico, el minino fue igual de cariñoso que siempre. Desde esa visita, no pudo dejar de visitarlo día tras día.

Animal Humane Society en Minnesota.

Ya con un mes sin novedades de otros adoptantes, Sandra decidió que ella y este gato estaban destinados a estar juntos, por lo que se armó de valor y fue a hablar con su arrendatario, le explicó la situación y por fin consiguió el ansiado permiso para tener una mascota.

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A pesar de todo, Willis ha encontrado su final feliz. Vive en paz con su humano favorito, quien ha demostrado sin lugar a dudas que ella hará cualquier cosa para mantenerlo a salvo, lo que incluye convencer al propietario de que haga una excepción a la política de no mascotas de su apartamento.

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Una historia con protagonistas de gran corazón. 

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