Por Antonio Rosselot
3 septiembre, 2021

El año pasado, cerca de 2 mil perros fueron robados en dicho país, por lo que las autoridades decidieron actuar al respecto. Ahora, la policía tendrá más facultades para atrapar a los ladrones y las sanciones ahora considerarán el daño a la integridad del animal, a diferencia del pasado.

Perder a una mascota siempre es motivo de tristeza y de desesperación, pero no es lo mismo que se escape de casa a que te la roben, eso está claro. Sustraer a un animal —posiblemente para venderlo después— es uno de los delitos más desgarradores y crueles que puede haber, pero el problema es que en varios países es eso: sólo un delito.

Afortunadamente, algunas autoridades en Inglaterra se dieron cuenta de lo grave que puede llegar a ser este tipo de robos y, en un informe publicado recientemente, señalaron que ahora el robo de mascotas será una ofensa criminal en dicho país.

Imagen referencial. (Countryside Alliance)

Según informa BBC, la recomendación llegó por cuenta de una mesa de trabajo compuesta por oficiales del gobierno, policías, fiscales y autoridades locales, quienes recibieron observaciones de parte de grupos animalistas y otras organizaciones relacionadas a la protección de animales.

De acuerdo a este reporte, las cifras de robo de mascotas aumentaron considerablemente el año pasado: se reportaron cerca de 2.000 robos de perros y, de cada diez animales robados, siete de ellos fueron perros. Y si bien este tipo de delitos tienen un castigo máximo de siete años en prisión, prácticamente nunca se ha optado por esta alternativa.

Si nos enfocamos en los perros, el precio de varias razas ha subido considerablemente en época de pandemia, ya que la gente se decidió por una mascota para tener compañía en el confinamiento. De hecho, algunas de las razas más populares de Gran Bretaña subieron hasta un 89% su valor, lo que las convirtió en suculentos botines para ladrones.

Imagen referencial. (Saga)

Además de esta modificación legal, la mesa de trabajo propuso una serie de medidas para proteger a los animales tales como una prueba concreta de identificación para todos los avisos en línea, y permitir que los dueños de perros puedan registrarlos con la policía usando fotos, ADN y un microchip con información de contacto.

Así, los oficiales esperan dificultar la labor de los ladrones y evitar que sigan robando y vendiendo animales, además de facilitarle el trabajo a la policía para que los capturen. Pero lo más importante es que el castigo que reciban los culpables tiene que considerar el daño psicológico hecho al animal, no sólo su valor de mercado.

“Robar una mascota es un horrible crimen que puede causar un gran estrés emocional a las familias, mientras que los criminales insensibles llenan sus bolsillos. Esta nueva ley sobre sustracción de mascotas reconoce que los animales son mucho más que una propiedad, y le dará a la policía una herramienta adicional para llevar a estos individuos enfermizos a la justicia”.

—Priti Patel, secretaria de Estado de Interior del Reino Unido, a BBC

Imagen referencial. (Getty Images)

No hay para qué comentar que la medida tomada está perfecta: la gente que se meta con nuestras mascotas debe pagar, y pagar muchísimo.

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