Por Cristofer García
15 febrero, 2021

Anne estuvo durante décadas en manos de este cruel mundo del entretenimiento, lo cual acabó afortunadamente. Sin embargo, a esta elefanta de Reino Unido quieren trasladarla a un santuario en Francia.

Tener a animales encerrados en jaulas y sometidos a rutinas de maltrato, para servir como atracciones, siempre deberá ser rechazado. Afortunadamente, en los recientes años las campañas para detener estas crueles formas de entretenimiento han logrado salvar muchas vidas.

Así es el caso de Anne, una elefante anciana que fue rescatada de las manos de un circo, donde estaba resignada a una vida de abusos. Con suerte, ahora sus años dorados sirven para que pueda dejar atrás aquello que tanto dolor le causó.

Esta paquiderma se encontraba en Gran Bretaña, donde era encadenada en un granero con grilletes alrededor de sus patas, para que no pudiera huir cuando la golpeaban, todo con la intención de que obedeciera. Esta situación, al hacerse conocida, levantó protestas en el país para liberar al animal.

Mark Large

Con suerte, las voces de los defensores de animales fueron escuchadas y a Anne la trasladaron a un lugar seguro, un safari de Longleat, donde vive mucho más feliz y tranquila.

Así ha pasado su vida Anne los últimos 10 años, sin embargo, activistas ahora han solicitado, a través de una recolecta de firmas, que la elefanta debería ser trasladada hasta un santuario en Francia, donde podría interrelacionarse con más elefantes.

No obstante, al estar feliz donde se encuentra, los cuidadores de Anne temen que el cambio la afecte y ponga en juego su alegría, esa que tanto había deseado y que ya encontró.

Animal Defenders International

“No hay necesidad de animarla. Está bastante contenta“, comentó dice Jon Merrington, director de safari de Longleat, en conversación con Daily Mail.

“Si estás mirando a un elefante típico, entonces es natural que estén en un entorno social. Pero lo que nos dicen los expertos independientes es que debido a su edad, artritis y afecciones específicas, es muy arriesgado transportarla y mezclarla con otros elefantes“, agregó.

Anne llegó a Reino Unido desde Sri Lanka cuando tenía solo 5 años de edad y, después de una vida llena de maltratos, se encuentra tranquila en este safari, donde cuenta con todas las comodidades.

Mark Large

Ya tiene unos 60 años y problemas para caminar. “Un elefante más joven levantaría más sus patas y tendría la fuerza para correr“, dijo Jon, al resaltar que la mejor opción es que se quede donde está. Además, se ha acostumbrado a sus cuidadores, quienes han sido su compañía en la última década.

“Ella escucha las voces de los guardianes y viene deambulando. Ella elige interactuar con ellos. Puede alcanzar su baúl a través de las barras y los guardianes pueden tocarla. Ella les desabrochará descaradamente los cordones de los zapatos. Ella los ama“, contó Jon.

Mark Large

Es un riesgo trasladarla, según Jon. No solo por la vida que ya tiene construida en el safari, sino por las consecuencias que pudiera costarle algún incidente en el viaje o incluso no poder adaptarse a su nueva vida.

“Sería en un camión modificado y en algún momento tendría que ir en un barco o en un avión. Si se cae en tránsito, podría dañar los huesos o asfixiarse si colapsara en una posición incómoda. Si otro elefante dominaba, un elefante más joven podría defenderse o huir. Debido al movimiento lento de Anne, no podría hacerlo”, explicó.

“Pienso en ella como una anciana en una casa de retiro, en un ambiente estable y amoroso que satisface todas sus necesidades”, añadió.

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