Por Catalina Maldonado
16 octubre, 2020

“Cuacolandia” es el lugar que esta mujer ha creado para que todos aquellos caballos que han sufrido de maltrato, explotación y abandono, puedan vivir en paz en un entorno seguro. Actualmente alberga a más de 100 ejemplares rescatados.

Actualmente muchos son los animales que sufren víctimas del maltrato y los abusos de los seres humanos, ya sea para usarlos en trabajo forzosos o simplemente por la crueldad de verlos sufrir. Sea como sea, eso indigna a cualquiera, sobre todo a Elena Larrea, la conocida “ángel de la guarda” de los caballos. 

La mexicana es la fundadora de Cuacolandia, una asociación que tiene como ideal darle un espacio a cada caballo que viva los años que le restan en paz y tranquilidad, pues muchos son explotados laboralmente hasta la muerte en México. 

Instagram @cuacolandia

Elena –quien demuestra su enorme corazón con esta labor— cuenta que le gustaría que “Cuacolandia no tuviera que existir”, pero que la única razón por la que se mantiene es porque “la gente explota y abusa de los caballos hasta su muerte” cuenta a CC News.

Cuacolandia se ubica en Haras Ciudad Ecológica, en Puebla, y se conoce como un enorme santuario que hoy alberga a casi 100 caballos. Claro, todos ellos han sido víctimas del maltrato y han sido rescatados para vivir en este espacio libre, pacífico y lleno de amor.

Instagram @cuacolandia

Según cuenta Elena, de los casi 100 caballos que hoy viven en el refugio, al menos 42 de ellos fueron explotados en Acapulpo, en Guerrero, mientras el segundo grupo más numeroso proviene de otras localidades como Los Reyes de la Paz.

Para Elena, que se trate a un caballo como una herramienta y no como un ser viviente es lo más delicado de todo esto:

“El maltrato hacia los caballos ocurre en México y es un tema que ocurre a nivel mundial. Debemos entender que los animales están con nosotros, no para nosotros. Los caballos merecen respeto. A la gente se le quedó esa idea, que los caballos ‘son herramientas’, cuando son seres sintientes. Es tiempo de verlos de otra manera”.

—cuenta Elena Larrea para CC News–.

Instagram @cuacolandia

En cuanto a la condición en las que los caballos llegan a Cuacolandia, la mayoría presenta heridas expuestas en zonas donde, por lo general, se ponen montaduras o frenos en la cara, así también las patas es otra zona bastante afectada.

Instagram @cuacolandia

Actualmente, Cuacolandia vive una crisis importante debido al coronavirus y la falta de visitas al santuario. Por eso el llamado de Elena y de todos quienes trabajan en esta noble labor, piden la ayuda de las personas para continuar salvando a caballos día a día. 

“Pueden ayudar colaborando con Cuacolandia, con donaciones, con voluntariado, con trabajo social si son estudiantes, hay muchas maneras de sumarse a esta causa”, indica Elena, quien hoy es alabada por esta enorme y desconocida tarea.

¡Los caballos sí tienen un ángel guardián en México!

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