Por Ronit Rosenberg
11 septiembre, 2018

A 17 años del atentado, recordamos a los peludos más valientes que ya no están con nosotros 🙁

Hoy se cumplen 17 años desde el terrible atentado de las Torres Gemelas en Nueva York, tragedia que dejó a casi 3 mil víctimas fatales y 6 mil heridos. Este ataque terrorista cambió la vida de muchísimas personas y transformó para siempre el icónico paisaje de la ciudad.

En medio del caos, el temor, la confusión y la gran nube negra de humo que enmudecía a Nueva York, llegaron cerca de 10 mil trabajadores de rescate que se unieron a los equipos de fuerzas especiales para salvar vidas tras el colapso del World Trade Center.

Sólo minutos después de que ambas torres fueran derribabas por dos aviones separados, comenzó su intenso y valiente trabajo de rescate. Ni un entrenamiento de años podría haberlos preparado al cien por ciento para una tragedia así. La ciudad se caía a pedazos, física y emocionalmente, y la vida de miles de personas atrapadas estaban en sus manos.

Y en ese increíble grupo de valientes rescatistas no sólo habían humanos, sino también 300 perros dispuestos a dar su propia vida. De tan solo recordarlo se me pone la piel de gallina y los ojos llorosos.

Junto con recordar a todos esos extraordinarios hombres y mujeres que arriesgaron su vida para ayudar, hoy, en nuevo aniversario de la tragedia del 9/11, debemos también recordar y honrar a los héroes peludos. 

Miles de personas le deben la vida a estos perritos que no descansaron un solo minuto hasta terminar su labor de ayuda. Cansados pero con muchísimo ímpetu, buscaron y buscaron entre los escombros hasta poder sacar a la última alma con vida. Jugaron no sólo un rol crucial en la labor de rescate, sino también en la recuperación de los heridos. Sin ellos los resultados no hubiesen sido los mismos.

Cada perro cumplió una labor increíble; habían perros de rescate y búsqueda, también hubo perritos de terapia que acompañaron a las víctimas para darles un poco de tranquilidad emocional y cómo olvidar a los valientes perritos que detectaron bombas. 

Sus historias de servicio, coraje, amor, energía, lucha y entrega deben ser recordadas hoy y para siempre. Son otra muestra más que los animales son una bendición en este mundo y que debemos respetarlos, cuidarlos y amarlos incondicionalmente.

Han pasado largos y dolorosos 17 años desde que el mundo se puso de cabezas con la tragedia de las torres gemelas y, lamentablemente, el último peludo que quedaba vivo murió el 2016. Su nombre era Bretagne (se pronuncia Brit-ni) y era una hermosa Golden Retriever que peleó hasta las últimas circunstancias entre los escombros y la desolación que dejó el ataque.

Denise Corliss

A Bretagne le tocó salir al rescate cuando tenía tan solo 2 años. Era una juguetona perrita que no paró de trabajar codo a codo con su ama, Denise Corliss, otra heroína que puso su vida en segundo plano para ayudar al resto.

Juntas fueron por 10 días seguidos, sin parar, al lugar de los hechos para ayudar lo más posible. Bretagne había sido entrenada desde las 8 semanas por Corliss, una voluntaria del departamento de bomberos.

Poco tiempo después de comenzar su entrenamiento, la dedicación de Corliss y las habilidades de Bretagne las convirtieron en un dúo certificado de rescate por la FEMA, equipo de rescate canino. Más tarde también trabajaron juntas para el huracán Katrina en Nueva Orleans, Rita e Iván.

Bretagne se retiró formalmente de los equipos de rescate cuando tenía 9 años. Estaba cansada y con menos fuerza, pero aún siguió aportando como embajadora del departamento local de bomberos y como perrito de asistencia en una colegio de la zona.

Desafortunadamente estos angelitos peludos no son para siempre. Bretagne murió a los 15 años, pero falleció como una heroína. Su historia y su ayuda dejaron una impronta eterna en este mundo.

La despidieron tal como se lo merecía. Equipos de bomberos y rescatistas se alinearon afuera del hospital canino donde estaba ella e hicieron su saludo. Luego, su cuerpo fue envuelto en una bandera de Estados Unidos.

Y aunque su historia parece sacada de una película (sí, una que te hace llorar desconsoladamente y hace cuestionarnos si realmente merecemos a animalitos como ella), no es aislada. Bretagne trabajó con muchos otros perritos en la escena de tragedia y hoy también merecen ser recordados. 

Apollo fue un Pastor Alemán que casi muere rescatando vidas junto a su amo Peter Davis, quienes fueron llamados poco tiempo después del colapso de las torres.

Fue el primer dúo de rescate que llegó al lugar, solo ¡15 minutos después del colapso! Apollo peleó hasta el final y casi fallece, luego de quedar atrapado entre llamas y escombros cayendo. Afortunadamente sobrevivió y gracias a él también cientos de vidas.

Splash News

Otro Pastor Alemán héroe fue Trakr, junto con su amo el oficial de policía canadiense James Symington. Juntos descubrieron al último sobreviviente del ataque. Se trataba de Genelle Guzman-McMillan, quien estaba bajando las escaleras de la torre sur cuando el edificio colapsó encima de ella.

Trakr la pudo localizar a pesar de que había estado bajo toneladas de escombros y metal fundido por ¡27 horas! La encontró y alertó rápidamente a los bomberos y rescatistas.

Dado que Trakr fue un rescatista insigne, su ADN ingresó a un concurso de clonación y fue escogido para usarse después de su fallecimiento, en abril de 2009. El junio siguiente, 5 Trakres clonados nacieron para ser entrenados y convertirse en posibles héroes.

La tragedia del 9/11 dejó muchísimo dolor, sufrimiento, duelo para las familias y una huella imborrable en Nueva York y en todo Estados Unidos. Pero también dejó historias de esperanza, de inspiración y de lucha que hoy, al recordarlas, nos hacen emocionarnos hasta lo más profundo.

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