Por Fernanda Peña
19 Mayo, 2017

Allá todo es enorme, pero esta araña superaba el doble del tamaño de una araña “grande” promedio.

Australia hace gala de ser el lugar donde proliferan los ejemplares más grandes e inoportunos de las especies más temidas. Tal es el caso de las serpientes y las arañas. Es como si se tratara de un territorio salvaje donde los bichos se ponen de acuerdo para que no disfrutes ni un solo segundo.

Y por eso los fumigadores reciben cientos de llamadas al día de clientes desesperados buscando un poco de ayuda. La rutina de ese día era la misma de siempre para Gavin Shill (el dueño de una fumigadora en Brisbane) hasta que recibió la llamada de un usuario manifestando que en su casa tenía un ejemplar realmente espeluznante. Y no mentía.

El fumigador se puso en marcha con sus implementos, pero al llegar vio que la realidad superó todas sus expectativas…

Solo imagínate entrando a una casa a hacer lo mismo que has venido haciendo durante 17 años, y cuando menos piensas, te encuentras con esto:

Posted by All Year Pest Solutions on Monday, May 8, 2017

Además de estar en ventaja (porque está casi a la altura del techo), es la cosa más enorme que hayas visto en la vida…

Y lo peor es que ni siquiera sabes si solo te mira o si se dispone a saltarte encima.

Posted by All Year Pest Solutions on Monday, May 8, 2017

Shill acompañó la publicación en Facebook con este mensaje:

“Tuvimos una llamada urgente de un cliente en la que nos decía que había encontrado a la madre de todas las arañas. No bromeaba”.

La pregunta aquí es es… ¿Qué hubieras hecho? ¿Harías tu trabajo? ¿Renuncias? ¿Te cambias de correo postal y hasta de continente?

Claramente, Shill, fue muy profesional, y terminó atrapándola.

También describió la colosal araña como un ejemplar huntsman o “cangrejo gigante”, que es bastante común allá, pero la diferencia aquí era que este ejemplar parecía la madre de toda su especie, porque midió 20 x 25 centímetros. ¡Es enorme!

Y digo “es” porque Shill solo la sacó de la casa y la liberó en el jardín. Así que seguramente tendrá otra llamada pronto.

¡Qué miedo!