Por Vicente Quijada
31 agosto, 2018

No puedo con tanta ternura.

Todos sabemos, por cultura popular, que los perros y las pelotas de tenis tienen una relación bastante cercana. Si no me creen, salgan y láncenle una a cualquier can que encuentren y entenderán a qué voy. En vista de dicha afición, y con el fin de darle hogar a los animales más desposeídos, el Abierto de Brasil, que se desarrolla en Sao Paulo, empezó en 2016 una hermosa iniciativa que llevará a los regalones hasta la cancha de arcilla. 

En conjunto con la marca de alimentos para mascotas Premier Pet y la ONG Asociación de Bienester Animas Amigos de Celia (ABEAC), el torneo de ATP 250 llevó, en su primera oportunidad, a 4 perritos sin hogar: Frida, Mel, Prime Rib e Isabelle. Los canes fueron rescatados de la calle y entrenados para desempeñarse como pasapelotas, a pesar de que, en general, lo llevan en el instinto. 

Ataviados de un pañuelo y “muñequeras”, los peludos recogebolas fueron los protagonistas de un duelo de exhibición que se realizó en el contexto del torneo, entre los tenistas Roberto Carballés y Gastao Elias. ¿Por qué no estuvieron en un encuentro más relevante? Como se puede apreciar en el registro del torneo, los canes ponían la mejor de sus intenciones para realizar su función, pero su espíritu los traicionaba y en ocasiones se quedaban con las pelotas más del tiempo que correspondía. ¿Se imaginan lo frustrante que podría ser para los tenistas?

“Son perros que han tenido una historia difícil, sí. Pero lo que mostramos no es la historia que han sufrido en el pasado, sino que queremos demostrar que, independientemente de lo que vivieron, pueden ser grandes compañeros hoy y en el futuro”, comentó Madalena Spinazzola, directora de marketing corporativo y de planificación estratégica de Premier Pet en dicha ocasión. Y claramente surtió efecto, porque todos los animales fueron adoptados tras el partido. Y, por dicha razón, la iniciativa se replicó en los torneos siguientes, llevando incluso más canes. 

“Al traer a animales a los partidos volvemos a mostrar al público que los perros que están esperando un hogar sólo necesitan afecto, cuidado y nutrición de alta calidad. Sin importar su origen o edad, cuando son amados y alimentados correctamente puede ser compañeros maravillosos, jugar, aprender cosas nuevas, hacer grandes cosas”, reflexiona Spinazzola.

Y así fue, porque se robaron las miradas de todo el mundo. ¡¿Y cómo no?!

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