Por Mariana Meza
19 febrero, 2021

“Es algo con lo que había soñado desde que tenía 11 años”, contó la escritora Victoria A. Fraser sobre su serpiente de ocho años.

En gustos no hay nada escrito, según dicen. Hace un tiempo te contamos sobre un video que se volvió viral donde se veía a una niña con una pitón en la playa y, aunque todos aseguraban que era su mascota, no se tenía certeza. Bueno, hoy te traemos una historia parecida, pero esta vez te contaremos la historia de una mujer que adoptó a una serpiente para que sea su compañera, al igual como si fuera un perro o un gato.

“Todos los demás adoptaron gatitos. . . Adopté una serpiente de maíz”, así titula Victoria A. Fraser, dueña del animal exótico y escritora, la columna que publicó en el sitio Pop Sugar y en la que contó su particular historia.

Victoria A. Fraser

Comenzaba el confinamiento total producto de la pandemia del coronavirus en marzo de 2020 y Victoria, en lugar de adoptar un perro o un gato, adoptó a una serpiente. “Estaba sintiendo el aislamiento social que muchos de nosotros sentíamos y decidí que necesitaba una mascota de algún tipo”, cuenta la mujer.

Y fue así como adoptó a una serpiente de maíz, un tipo de reptil doméstico que se ha vuelto muy popular como mascota: no es venenoso y se alimenta de pequeños roedores, por lo que resulta muy útil para controlar las plagas no deseadas.

“Es algo con lo que había soñado desde que tenía 11 años”, explica y agrega que comenzó una intensa búsqueda en Craigslist hasta que encontró a una persona que necesitaba reubicar a su serpiente. No lo pensó dos veces, se contactó con el vendedor y al paso de unas horas ya la tenía con ella.

Foto de una serpiente de maíz promedio / Mis Animales

“Cuando la vi, ya estaba enamorada. Salió de su roca y me chasqueó la lengua cuando me agaché junto a su camiseta”, cuenta Victoria sobre el primer momento que la vio. El reptil estaba dentro de un tanque de vidrio de uno 150 x 60 centímetros.

Fue una conexión al instante. La serpiente de ocho años se llamaba Alexandria, pero su nueva dueña decidió darle un nuevo nombre y la rebautizó como Lexicon, aunque a veces la llama Lexi. Según describe, la serpiente es “demasiado amigable y estaba emocionada de ver su nuevo hogar”. “Tenía la intención de esperar más para dejarla adaptarse, pero estaba claro que era curiosa y extrovertida. Si fuera una serpiente, sería como ella”, añade la escritora.

Lexicon es como si fuera una mascota común y corriente, es más, Victoria dice que asoma su cabeza cuando ella toca el ukelele. “Con el tiempo, gané el valor para sacarla y dejar que jugara en mi cama o que se envolviera en mis brazos u hombros mientras yo lavaba la ropa u otras tareas”, agrega.

Dice también que su serpiente es más emocionante que tener un pez y que su mantenimiento es menor. “Solo la alimento una vez cada 10 días y le cambio el plato de agua cada pocos días. La primera mascota de todos debería ser una serpiente, en mi opinión”, explica.

Victoria A. Fraser

Según explican en el sitio Mis Animales, este reptil se llama serpiente de maíz porque suele buscar alimento en ese tipo de plantaciones, además de usarlos como refugio. Además, “puede rozar los dos metros y llegar a vivir más de 20 años en cautividad” y “se destacada por su capacidad olfativa”. Aunque “presenta comportamientos de defensa como la vibración de la cola”, es totalmente inofensiva.

Por último, debido a la situación actual por la pandemia del coronavirus, Victoria admite que “me alivia tenerla como compañía” y que una de las ventajas es que “mantiene alejada a las personas que juzgan y son groseras, ¡así que incluso ayudó a mi vida amorosa!”. Hasta le pone sombreros.

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