Por Vicente Quijada
15 diciembre, 2017

Tuvo que hacer algo de inmediato.

Era un día frío y nevado, cuando un objeto inusual llamó la atención de un conductor. Lo que en un principio pasaba inadvertido, era una pequeña caja de plumavit, escondida entre la nieve y los árboles. Sin pensarlo dos veces, el hombre se acercó para ver que había allí.

Una caja que, a simple vista era una mancha más en el paisaje, tenía algo desgarrador en su interior.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.
Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.

Dos pequeños gatitos, enfermos y muriendo de frío en dicho lugar, junto a un plato de comida congelada. Al ver que no habían casas ni refugio cerca, supo que debía ayudarlos, relata WeLoveAnimals.

Esos pobres animalitos estaban a su suerte, condenados a perecer allí.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.

El gato que estaba atrás, si bien estaba enfermo, no estaba tan mal como su hermano, probablemente gracias al calor de este. El otro, en cambio, estaba muy mal, cubierto por sus propias heces, y luchando por sobrevivir.

Al separarlos, lloraban de inmediato. No podían soportar estar lejos de su hermano.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.

Los gatitos necesitaban de atención médica urgente, pero durante esa noche los “rescatistas” hicieron lo que pudieron, dándoles calor con lo que encontraron a mano.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.
Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.

La hembra, que estaba en mejor condición, respondió muy bien al calor y el cariño, y empezó a ronronear y acurrucarse con quienes tenía cerca.

Estaba feliz, y mejor.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.

En cambio su hermano, seguía muy enfermo a causa de las inclemencias del tiempo y las terribles condiciones en que los encontraron. Necesitaba un veterinario con urgencia.

Autor desconocido, ayúdanos a encontrarlo.

Finalmente, ambos fueron atendidos y hoy están en camino a recuperarse completamente, en un hogar rodeado de calor y amor.

Un final feliz para unos gatitos que, de no ser por la suerte, el buen ojo, y la acción desinteresada de este hombre, habrían quedado atrapados en la nieve.

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