Por Antonio Rosselot
10 octubre, 2019

Este espécimen de ballena minke estaba en condiciones óptimas antes de quedar atrapada en la red, sin embargo, terminó falleciendo por falta de movilidad y de comida.

Al parecer, el ciclo constante de animales muertos por culpa de nuestro nulo criterio sigue agrandándose cada vez más. En esta ocasión, una ballena minke embarazada —también conocida como rorcual aliblanco— fue encontrada muerta en una playa de la isla Sanday, en el archipiélago de Orkney (Escocia).

Peor aún: el cadáver estaba completamente enredado en una red de pesca que fue abandonada en altamar. Según Scottish Marine Animal Strandings Scheme (SMASS), las redes habrían impedido que la ballena se alimentara y se moviera correctamente.

SMASS

«Estaba en excelente condición física y embarazada de un feto de mediana edad. Se enredó en una red de pesca descartada o perdida, que se enganchó en la boca del animal y supuso el fin de su vida, debido a la dificultad de moverse y alimentarse».

Comunicado de SMASS

Estas redes que están a la deriva en el océano son conocidas como «redes fantasma», y suponen un alto riesgo para la vida salvaje que hay allí. Según un estudio publicado en Scientific Reports en 2018, las redes fantasma son por lo menos el 46% de la llamada Gran Mancha de Basura del Pacífico.

La World Wildlife Fund (WWF) explica que estas redes no son únicamente para cazar peces, sino que también son perjudiciales para especies como tortugas marinas, aves, tiburones, delfines, focas y varias otras especies.

SMASS

«La mayoría de las veces estos animales quedan atrapados accidentalmente en estas redes ya que son incapaces de detectarlas visualmente o por sonar. Entonces, las redes impiden que los animales se muevan libremente, provocan lesiones y evitan que los mamíferos y las aves suban a la superficie en busca de aire».

WWF

No hay nada bueno que pueda derivar de estas redes fantasma. Recordemos que hace alrededor de un año, más de 300 tortugas marinas fallecieron en la costa de Oaxaca (México) después de quedar inmovilizadas en redes de pesca abandonadas; las tortugas venían de la especie olivácea, clasificada como «vulnerable» por las autoridades.

SMASS

Además, las redes atacan los arrecifes de coral y, además de exponerlos a enfermedades y quitarles su cuota de luz solar diaria, rompen con todos los micro ecosistemas que hay en estas formaciones.

Debemos hacernos cargo del problema ahora, porque mañana podría ser demasiado tarde.

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