Por Alejandro Basulto
24 noviembre, 2020

Según el curador de vertebrados en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Creta, Petros Lymperakis, este animal hallado sería un arkalos que perdió su pelo y se hinchó producto del agua.

En Creta, la isla más grande de Grecia y la que es también uno de las cinco de mayor tamaño del mar Mediterráneo, fue hallada una extraña criatura que nunca antes había sido vista. Un temporal había logrado desbordar el río de Gournes, y junto con ello, provocó fuertes inundaciones, que dejaron destrozos y un montón de escombros a su paso. Sin embargo, más allá del desastre ocasionado, un animal nunca antes avistado fue lo que más llamó la atención. Con sus cuatro patas y su falta de pelaje, junto con su llamativa figura, dejó pasmados a los presentes.

neakriti.gr / Youtube

Sin olvidar que posteriormente se subieron fotografías y videos suyos a las redes sociales, donde ahora los internautas y los medios locales se debatían para descubrir de qué clase de especie era este espécimen. Hasta que apareció la opinión de un experto, un curador de vertebrados en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Creta. Se trata de Petros Limpyperakis, quien según consignó La Nación, a través de Twitter explicó que esta criatura podría ser un tejón cretense (o arkalo) que fue afectado por la tormenta.

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Los tejones cretenses son animales que pertenecen a la subespecie endémica del tejón común. Es un mamífero que puede alcanzar un peso de 20 kilos y que se alimenta de raíces, frutos, semillas y roedores y diferentes insectos. El arkalos es un animal carnívoro similar a un oso con patas cortas, contando con un cuerpo relativamente largo y una cola de pequeño tamaño.

Según Petros Limpyperakis, la extraña criatura hallada en una playa del río de Gournes, se trataría de un tejón cretense debido a que tras pasar mucho tiempo debajo del agua, este ejemplar habría perdido su pelaje y se habría hinchado, quedando con la insólita apariencia con la que fue encontrado. Esperemos que tenga la razón, y que no estemos ante una forma de vida tan rara, que le dé mucho más trabajo del que ya tienen a los investigadores y conservacionistas.

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