Por Lucas Rodríguez
9 agosto, 2019

Los perros son muy inteligentes y capaces de aprender lo que sea. ¿Qué mejor que enseñarles los juegos de nuestras infancia?

Cuando dicen que los perros son el mejor amigo del hombre, todos sabemos a lo que esa inmortal frase se refiere. No, no es que siempre estarán a nuestro lado, sin importar qué tan duros se pongan los tiempos. Tampoco que nos protegerán si es que alguna vez nos vemos frente a una situación en la que nuestra vida corre peligro. No, no y no. A lo que iba esa frase, es a que los perros son totalmente capaces de aprender a jugar lo que sea, sin importar qué tan complejo o infantil sea lo que tenemos en mente. 

Si no me creen, es cosa de que se pasen por este video, en el que vemos a tres perros negros, a todas luces normales, pero con una falta de movimiento algo sospechosa.

Pasan los segundos y seguimos sin notar movimiento ni acción alguna. Solo el ojo de uno de los perros se mueve, atento a quien sostiene la cámara. El resto parecen perros embalsamados.

Youtube: David Mendré

Solo cuando ya han pasado casi treinta segundos desde el comienzo del video, el dueño de estos tres bromistas con patas grita «Go!». Al la orden, sus perros salen disparados como flechas, haciéndonos olvidar en el acto lo inmóviles que estaban hace solo un momento atrás. 

Si es que ver algo así no te hace desear tener unos perros así de obedientes y juguetones, vista el médico. O más que el médico al gobierno: puede que no seas de este universo.

Youtube: David Mendré

Debido a una combinación de inteligencia y el instinto remanente de sus ancestros lobunos, los perros son capaces de aprender una cantidad enorme de trucos y técnicas. Correr a buscar la pelota o hacerse el muerto son solo algunas de las cosas que podemos lograr que hagan si es que nos tomamos el tiempo de adiestrarlos. Por supuesto que si piensas hacer esto, debes tener algún premio a mano. Como ya dijimos, no son nada tontos. 

Youtube: David Mendré

Como sea, estos tres superaron todas las expectativas.

Puede interesarte