Por Daniela Morano
29 octubre, 2018

Sentado en la cumbre, lamía sus patas con indiferencia al cansancio de los escaladores que llegaban a su lado tras años de preparación.

Los gatos, entre los muchos animales que existen en la tierra, son una de las especies que más curiosidad generan entre los seres humanos. Su capacidad para caminar silenciosamente, equilibrarse en las barandas más temidas de los edificios, pasar debajo de los espacios más estrechos -sólo como un par de ejemplos- no dejan de llamar la atención y hacernos sentir un poco de miedo por sus talentos ocultos.

Sabemos ya que son capaces de llegar a lugares inesperados y vivir tranquilamente ahí, como en un techo, por ejemplo. Pero donde no esperaríamos encontrarlos es solos en la cima de una de las montañas más altas del mundo.

CEN/Wojciech Jabczynski

Wojciech Jabczynski se preparó durante meses para escalar Rysy, una montaña de 2,499 metros de altura en Polonia, siendo esta la más alta del país y una de las más altas del mundo. Prepararse para una aventura como esa no es menor, pues no cualquiera tiene el estado físico necesario para llegar a la cima.

Jabczynski llegó a la cumbre esperando encontrarse con nada más que el silencio de la naturaleza y su respiración, sin la presencia del ser humano ni un ser vivo cerca. Hasta que miró a su lado.

CEN/Wojciech Jabczynski
CEN/Wojciech Jabczynski

Un gato doméstico estaba sentado despreocupadamente en la cumbre de la montaña, lamiendo sus patas como si estuviese sentado en una cama. No sólo eso, su expresión era la de total indiferencia ante el increíble logro, casi como si subir esta enorme montaña fuese algo rutinario, fácil.

Jabczynski le comentó a Daily Mail que el gato se veía relajado y nada de asustado, ni siquiera se inmutó cuando sacó su almuerzo: “Mi sándwich de queso no estaba en su menú”.

CEN/Wojciech Jabczynski
CEN/Wojciech Jabczynski

El escalador no tiene la menor idea de cómo es que este gato llegó a la cima o cuánto tiempo llevaba ahí pero que “en mi opinión, debe haber venido con un grupo de turistas por el lado de Slovakia de la montaña pero eso es sólo una hipótesis”.

La realidad es que es difícil saber cómo llegó ahí o por qué, como tampoco sabemos si Jabczynski se llevó al gato. No debe ser fácil bajar una montaña a esa altura solo y menos con un gato, así que lo mejor que podemos esperar es que haya descendido a tierra por su cuenta. De lo contrario, alguna manera de sobrevivir encontrará en aquel lugar.

 

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