Por Luis Aranguren
18 mayo, 2020

Cambió una vida de maltratos por otra, en la que sostiene un arma de fuego pero para proteger a los animales en peligro de extinción.

En ocasiones la vida nos coloca situaciones difíciles antes de descubrir nuestro verdadero propósito en este plano terrenal. Lo importante es que sin importar la adversidad, podamos lograr lo que deseamos ser en el mundo porque nada puede más que nuestras ganas.

Este es el caso de Nyaradzo Hoto, quien con 20 años de edad se vio obligada a abandonar la escuela y peor aún a casarse con un hombre que la agredía.

Instagram / Bren Stirton

Por suerte su destino sería otro, ella tendría la oportunidad de formar parte de un cuerpo militar femenino encargado de evitar la caza furtiva. Aunque no fue un camino fácil siempre tuvo la frente en alto, tomó el valor que un día le hizo falta y cambió su vida para siempre.

Su historia comenzó así, sus padres no tenían dinero suficiente para la alimentación y mucho menos para seguir la escuela.

Instagram / Bren Stirton

Desesperada no tuvo otra opción que casarse, con la esperanza de encontrar un buen hombre que la apoyara y le permitiese seguir sus sueños. Lamentablemente fue todo lo contrario, un hombre negativo y que la esclavizó fue lo que encontró, inclusive era víctima de violencia cuando aquel hombre llegaba ebrio.

«Mi esposo era físicamente violento. Solía ​​abofetearme y patearme, volvía a casa borracho a altas horas de la noche y me golpeaba. Siempre quise ser una mujer digna y respetada , tener una carrera y ayudar a construir una buena vida con mi esposo , pero nunca sucedió, no me permitió tener una carrera. Nunca podría soñar».

-Nyaradzo Hoto

Pero un día decidió que todo eso acabaría y finalmente abandonó aquel matrimonio al que comparaba con una prisión, aún cuando si vida era incierta y se sentía vulnerable. Por suerte mientras caminaba vio un anuncio que cambiaría su vida, se buscaban mujeres que probaran en un nuevo equipo de guardabosques contó a LadBible.

National Geographic

Iban a ser conocidas como Akashinga que por su traducción significa «Las valientes», una fuerza armada femenina en contra de la caza furtiva.

Instagram / Bren Stirton

Este grupo intentaba transformar el sufrimiento de aquellas mujeres en fuerza para proteger a esos animales inocentes que al igual que ellas son o han sido víctimas del hombre. Esta fuerza armada fue creada por Damien Mander, un ex francotirador de las fuerzas especiales de Australia, que se mudó a África como contratista privado y protege a los animales.

«Cuando me mudé a Zimbabwe por primera vez en 2009, tenía la esperanza de vida más baja del mundo para una mujer, por esta razón, cuando inicialmente definimos el programa, decidimos crear oportunidades para los más marginados. Las 87 mujeres que llegaron a esa primera selección fueron todas sobrevivientes de asalto sexual grave, violencia doméstica, huérfanos del SIDA, madres solteras y esposas abandonadas, las trabajadoras sexuales también. Es un criterio se ha llevado a través del programa a medida que avanzamos».

-Damien Mander

Según Nyaradzo al ser seleccionada supo que era para lo que nació, fue así como pudo hacer de su batalla interior una que ahora defiende la vida de otros.

Instagram / Bren Stirton

Más de 8 mil elefantes han sido asesinados en los últimos 16 años en Zimbabwe, es por eso que cualquier ayuda cuenta, este equipo ha realizado más de 190 arrestos desde su creación. Han podido bajar la caza anual de elefantes en un 80 por ciento de su país, un número bastante importante cuando se habla de salvar y cambiar vidas.

Instagram / Bren Stirton

Esperemos que cada vez más personas puedan encontrar su camino, el maltrato no se justifica bajo ningún motivo y que cada vez más mujeres puedan salvarse de esto nos llena de esperanzas.

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