Por Diego Aspillaga
7 septiembre, 2020

El único ambiente en que se encuentran los 800 especímenes restantes del orangután de Tapanuli -descubierta el 2017- está bajo asedio por las acciones de una minera británica. Activistas piden que se tomen medidas antes de que sea demasiado tarde.

El orangután de Tapanuli es el gran simio más raro del mundo, con solo unos 800 primates restantes.

El descubrimiento del animal en 2017 lo convirtió en la primera nueva especie de gran simio que se descubrió en casi un siglo.

Universidad de Zurich

A pesar de su rareza y del hecho de que los ambientalistas están haciendo todo lo posible para proteger al simio, su propia existencia está siendo amenazada por Jardine Matheson, un conglomerado multinacional que comprende un grupo de empresas con extensas operaciones en Asia y el mundo, y que posee la cadena hotelera Mandarin Oriental, reportó Unilad.

Como el orangután de Tapanuli se encuentra solo en el ecosistema de Batang Toru en el norte de Sumatra, Indonesia, que por casualidad se encuentra en la parte superior de una mina de oro que está siendo extraída por Jardine Matheson, los ambientalistas advierten que el animal está en grave peligro.

Red Apes

La empresa compró la mina de oro Martabe en 2018 y en los dos años transcurridos desde entonces la ha expandido cada vez más hacia el hábitat del orangután. Como resultado, la compañía ha destruido 8,67 hectáreas de bosque desde que compró la mina en 2018, solo unos meses después del descubrimiento del raro orangután.

Incluso antes, la mina Martabe estaba teniendo un efecto perjudicial en el área, ya que había destruido al menos 27,38 hectáreas de hábitat de bosque de orangután de Tapanuli.

El daño es tan grave que los científicos han predicho que si solo se matan ocho de los grandes simios cada año, la diversidad genética del primate disminuirá durante la próxima década hasta el punto de que se extinga.

Wikimedia

La organización no gubernamental Mighty Earth, que ha estado investigando la destrucción de la mina Martabe en los últimos meses, ahora está pidiendo a Jardine Matheson que detenga cualquier mayor destrucción del bosque.

“Creo que esto es una cuestión de responsabilidad corporativa”, dijo el director de campaña Amanta Hurotwitz a The Telegraph. “Tiene una mina en el hábitat de la especie de gran simio más amenazada … Si va a sacar provecho de esta especie, tiene la responsabilidad de tomar medidas para protegerla”.

Al respecto, el ministro de Medio Ambiente Internacional británico, Lord Goldsmith, está de acuerdo y dice que la empresa tiene la “obligación moral” de dejar de degradar el medio ambiente de esa manera.

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“El Reino Unido está tomando medidas reales para combatir el cambio climático, desde nuestra nueva ley propuesta para reprimir la deforestación ilegal hasta duplicar el gasto del Reino Unido en Financiamiento Climático Internacional para ayudar a los países en desarrollo”, afirmó.

“Las empresas británicas son historias de éxito en todo el mundo, pero esto conlleva una clara obligación moral de ayudar a proteger el medio ambiente donde sea que dejen una huella”, agregó.

En tanto, un portavoz de Jardine Matheson impugnó estas afirmaciones y dijo que la mina se opera de acuerdo con las pautas gubernamentales y las leyes ambientales locales. “La mina no ha invadido áreas categorizadas como bosque protegido y ha sido clara en su compromiso de proteger la biodiversidad”, dijo el portavoz.

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Agregaron que las 8,67 hectáreas de bosque que la empresa ha destruido desde la compra de la mina equivalen a menos de la mitad del 1% del área cubierta por el bosque protegido de Batang Toru.

Sin embargo, Hurotwitz no cree que la empresa esté haciendo lo suficiente y dice que necesita “trabajar con los científicos para mitigar el daño que se ha hecho”.

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