Definitivamente esto es lo mejor que le pudo pasar a un amante de las ballenas.

Michael Fishback, el co-fundador de la Great Whale Conservancy (fundación por la conservación de ballenas) y su familia estaban navegando por el Mar de Cortez en México cuando vieron un extraño suceso. Una joven ballena jorobada, estaba flotando en la superficie sin mover un músculo. Los integrantes del bote pensaron que estaba muerta hasta que hizo un esforzado resoplido. Michael decidió entrar al mar para ver qué le sucedía. La situación era peor de lo que esperaban. La ballena, a la que nombraron posteriormente Valentina, tenía la cola atrapada y hundida más de 4 metros, ambas aletas pectorales amarradas al cuerpo y gran parte de la espalda cubierta, todo por una gran malla de pesca.

Lo que viene a continuación es una asombrosa historia de rescate y agradecimiento.

httpv://youtu.be/8BLn8O5J-Qw

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