Por Romina Bevilacqua
17 febrero, 2016

Se acaba de lograr algo nunca antes visto… y todos creíamos que era una simple flor.

El espacio… aquél misterioso lugar que ha inspirado algunas de las mejores películas en Hollywood, que ha sido el dolor de cabeza de muchos astrónomos, que nos ha impresionado con sus asombrosas características y secretos, y donde hemos perdido a algunos de nuestros mejores hombres… Q.E.P.D el gran Harry S. Stamper.

Ese lugar donde nada puede crecer o ser cultivado… ¡o al menos eso era lo que creíamos hasta ahora! Ya que los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional acaban de lograr lo que todos creíamos imposible: hicieron crecer una flor en medio del espacio.

Así esta aparentemente común zinnia, es en realidad un gran hito en nuestra historia de viajes al espacio.

«Sí, ¡hay otras formas de vida en el espacio!»
Por primera vez en los 55 años en los que el hombre ha realizado viajes al espacio, se ha logrado crear vida en medio de este extremo ambiente. Todo comenzó cuando el astronauta Kjell Lindgren dio inicio al programa de botánica en el espacio, iniciando el proyecto del crecimiento de una zinnia el pasado mes de noviembre de 2015.

La tripulación a bordo de la estación espacial cuenta con una instalación especial de crecimiento de plantas, donde los astronautas tendrían la oportunidad de cultivar vegetales como lechugas y plantas como estas zinnias a partir de semillas. Esta instalación, que cuenta con un sistema automatizado e imita las condiciones de la Tierra con luz artificial, pronto dejó ver sus primeros frutos: las lechugas crecieron exitosamente, sin embargo el caso de las zinnias fue más difícil.

«La primera flor cultivada en el espacio hace su debut»

Scott Kelly notó que a un mes de haber comenzado el programa las plantas se veían bastante decaídas así que llamó a la sala de control en la Tierra para pedir ayuda. La conclusión a la que llegó el astronauta fue en realidad bastante simple.

«Sabes, creo que si vamos a ir a Marte, y cultivaremos cosas, seremos responsables de decidir cuándo nuestras cosas necesitarán agua. Es como en mi jardín, yo lo miro y digo ‘Oh, quizás debería regar el césped hoy’. Creo que así es como debería ser manejado»

–Scott Kelly–

Y efectivamente Kelly tenía razón. Una vez que dejó de depender del sistema automatizado y comenzó a cuidar por su propia cuenta a las plantas –como lo haría cualquier persona en casa– éstas se desarrollaron mucho mejor y más saludables. Y por fin para el 12 de enero de 2016, comenzaron a aparecer los primeros pétalos.

«el jardín prueba que a través de desafíos y esfuerzo continuo, llega el crecimiento»

«Donde crecen las flores, también lo hacen las posibilidades»

Así los astronautas a bordo de la estación espacial crearon una «Guía de cuidados de la zinnia para el jardinero en órbita«, que por muy inútil que suene, da una oportunidad excepcional a los científicos de estudiar y comprender mejor cómo las plantas crecen en un ambiente de microgravedad.

Cuidado Matt Damon, creo que tienes competencia…

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