Por Camila Londoño
26 julio, 2016

Por fortuna, el chef que la prepararía lo permitió.

Aunque sin duda es un gesto maravilloso, no es tan extraño que un grupo de monjes budistas se empeñen en liberar cientos de langostas, después de todo, su creencia se basa en el respeto por los seres vivos (sin importar su tamaño). Lo que si resulta extraño y sorprendente es que un chef especializado en comida de mar, se atreva a devolver con vida, uno de sus productos estrella: la langosta. 

Joe Melluso lo hizo. Pero no fue sencillo llegar a eso.

Este chef, dueño del restaurante de comida de mar Tin Fish Restaurant en Sunrise, Florida (Estados Unidos) se encontró con un animal que captó su atención de inmediato. Era una langosta inmensa, de 7 kilos y según el chef, única. 

“Puedes sacar cientos de miles de kilos de langosta y nunca verás una de este tamaño”.

-Melluso-

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Obviamente, al chef se le hacía agua la boca.

Quería convertirla en comida para muchos. Pero su plan se transformó cuando Amir Rossi vio la imagen de la langosta en un medio llamado WPLG-ABC 10. Por sus características, se creía que la langosta tenía entre 105 y 110 años de edad, así que Rossi y otros amigos miembros de organizaciones medioambientales, decidieron tomar medidas.

“Si vas a vivir 110 años, mereces vivir y no ser la comida de alguien más”.

-Amir Rossi-

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IRescue Wildlife

Le ofrecieron 300 dólares al chef.

Melluso, el hombre que se ha dedicado a cocinar animales de mar durante toda su vida, aceptó la oferta e incluso se puso sentimental. 

“Al principio, cuando escuché que había organizaciones involucrada pensé que era tonto. Después pensé: están buscando proteger y servir la especie de una forma responsable. Debería pensar así “.

-Melluso-

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Entonces, Larry (así la llamaron), dejó el restaurante.

La metieron en una caja, la envolvieron con una toalla empapada en agua salada y la llevaron al acuario Maine State Aquarium. Allí podrá vivir el tiempo que le queda lejos de tenedores, ollas hirviendo y pescadores.

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Larry la langosta. Este lado arriba. Frágil. 

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