Por Catalina Yob
7 Julio, 2017

Manifiesta que la han tratado de “bruja”, “loca” y de “embustera”.

Xiomara Rodríguez manifiesta haber sido bendecida con un don que todos algún día soñamos con tener. La mayoría la tilda de “loca” e incluso de “embustera”. Las críticas fueron tan constantes que incluso ella misma pensó que estaba loca. Rodríguez consigna que sintió que lo tenía cuando era pequeña, por lo que creyó que se trataba de una enfermedad mental que requería de tratamiento.

Se trata de la presunta habilidad de hablar con los animales. Ella consigna que éste siempre en ella, y que al cumplir 20 años entendió que se trataba de un don y no de una enfermedad, como muchos decían. Debido a que su padre se desempeñaba como ganadero, Xiomara siempre estuvo en pleno contacto con los animales.

“De niña no tengo muchos recuerdos, pero mi papá era ganadero. Muchas veces le dije si alguna vaca no estaba lista para morir”.

Mauricio León
Mauricio León

Todo aquello que alguna vez pensó que era una enfermedad se aclaró cuando tenía 13 años. Xiomara consigna que un perro se le acercó para pedirle ayuda porque sus dueños querían regalarlo porque desde pequeño que tenía una conducta inquieta. Ellos la trataron de loca, sin embargo la veterinaria concordó con su versión de los hechos lo que puso en duda su declaración.

 “Si la gente no cree que hay quienes se contactan con los muertos, menos en una mujer que habla con los animales”.

Mauricio León

No fue hasta que llegó a Colombia en donde conoció a alguien que creyó en su don. Con el transcurso del tiempo, la ayudó a manejarlo y a canalizarlo en buenas acciones. Allí, abrió una consulta de animales, en donde no exhibe de manera pública su don por miedo a perder clientes.

“Me gozo cada historia, cada consulta, lloro con ellos. Nunca sé qué va a pasar. He aprendido a ser más prudente porque algunos animales me cuentan hasta infidelidades de sus dueños”.

“Un día hablé con una cacatúa. Me dijo lo importante que era el ritual de desayuno con su dueña y que cuando ella se fue a hacer una maestría sufrió mucho. No importa cuál es tu mascota sino el vínculo que generas”.