Por Catalina Grez
29 octubre, 2015

Dicen que el amor mueve montañas…

Cuando se rescatan animales, estos muchas veces tienen miedo, están nerviosos y desconfían de quienes intentan ayudarlos, por que después de todo lo que han aprendido en las calles o en malos ambientes en sus hogares, es que los humanos no siempre serán buenos con ellos. Eso fue lo que pasó con Dorothy, una perrita anciana que por nervios o susto no dejó que la ayudan, pero afortunadamente la historia no termina así.

Nuevamente el increíble equipo de Hope For Paws en Los Ángeles se hizo presente cuando recibió una importante llamada de Carlos, un hombre que quería salvar a un perro abandonado. Él anteriormente había visto que la organización se especializaba en rescates de animales y no dudó en alertarlos sobre lo que había encontrado: una perrita anciana estaba viviendo escondida en un bosque.

httpv://youtu.be/zuS_xeI0E64

El bosque estaba al lado de una calle muy transitada y la pobre había quedado atrapada.

Entre el ruido de los coches y las luces, no tuvo el coraje para escapar, por eso optó por quedarse allí ente las hojas y ramas con la esperanza de que alguien llegara.

Fue así como los rescatistas entraron en acción. Primero, y con la ayuda de Carlos, localizaron a Dorothy y cuando llegaron al lugar, vieron que dormía tranquilamente. Como no querían despertarla intentaron colocarle una correa lentamente en su cuello, pero no funcionó.

Casi instantáneamente Dorothy se levantó aterrada e hizo todo lo posible por alejarse de quienes querían ayudarla.

Estaba tan asustada que mordió a uno de los integrantes del equipo y comenzó a correr lo más rápido que pudo.

Los rescatistas dejaron que siguiera alejándose para que se sintiera cómoda y en control de la situación, mientras la guiaban hacia el automóvil. Finalmente Dorothy, que ya había agotado todas sus fuerzas, literalmente colapsó en el suelo, aunque todavía tenía energía para rehusarse a moverse. Para que se calmara dejaron que descansara unos 20 minutos bajo la sombra y para ese entonces Dorothy entendió que no querían hacerle daño. El fundador de Hope For Paws, Eldad Hagar, aprovechó la oportunidad y logró levantarla para llevarla a una nueva vida.

Después de recibir atención médica la entrenaron para confiar en los humanos de nuevo y unas semanas más tarde, volvió a visitar a sus socorristas para agradecerles todo lo que hicieron por ella.

Todos quedaron impresionados con el cambio: no tenía miedo de nadie.

 Hoy se encuentra bajo el cuidado de Frosted Faces Foundation mientras espera que una cariñosa familia la adopte.

¡No desesperes porque ya llegará tu nueva familia!

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