Por Francesca Cassinelli
26 agosto, 2016

“Hemos trabajando con la comunidad Amish, así que las familias Amish nos pueden contactar cuando tienen a un caballo listo para retirarse”.

Trabajo por años -hasta terminar delgada y extenuada- para una familia Amish. Cuando “se jubiló” sus dueños decidieron que en lugar de venderla para que ocupen su carne, entregarían a Star a un recinto en que le darán la opción de pasar sus últimos años tranquila, con acceso a salud y en su peso ideal. 

Ella es Star, que mira suspicaz desde el interior de su establo.

Happy Trails Farm Animal Sanctuary
Happy Trails Farm Animal Sanctuary

Star dedicó su vida a acarrear un carro para una familia Amish, comunidad que se rehúsa a usar la tecnología. 

Cuando sus caballos envejecen y no pueden trabajar más, es común que estas familias las vendan al mejor postor en casas de remate. Más tarde esos compradores los trasladarán a mataderos para aprovechar su carne.

Happy Trails Farm Animal Sanctuary

Pero la familia de Star tuvo un poco de compasión -un poco, al menos- y decidió que ese no era el destino que quería para el animal que los acompañó durante toda su vida.

En su lugar, entregaron la yegua al Happy Trails Farm Animals Sanctuary, que se dedica a darles un “retiro feliz”. 

Los funcionarios de la organización -que trabaja de cerca con las comunidades Amish para recibir sus animales de granja- retiró a Star y la llevó en un carro hasta Ravenna, en Ohio, donde le brindará una mejor calidad de vida.

Happy Trails Farm Animal SanctuaryHappy Trails Farm Animal Sanctuary

Lo primero que hicieron fue hacerla revisar por un veterinario, quien indicó que la yegua está en excelente estado de salud, salvo por la increíble desnutrición que tiene.

Los trabajadores cuentan que Star llegó muy triste y delgada, pero que afortunadamente se llevó bien con su compañera de establo, Dharma, con quien interactúa.

Happy Trails Farm Animal SanctuaryHappy Trails Farm Animal Sanctuary

La historia de Star es una que se podría repetir con muchos más caballos si las familias que los tienen estuviesen dispuestos a “perder” el dinero que ganarían si los rematan por su carne. Y es una idea que la fundación trata de expandir.

“Hemos trabajando con la comunidad Amish, así que las familias Amish nos pueden contactar cuando tienen a un caballo listo para retirarse, lo que evita que el animal vaya a la casa de remates (…)Deseamos ayudar a las familias para que puedan ver a sus caballos sobrevivir tras el retiro en lugar de ser rematados y vendidos por su carne”.

-Shawnna Lemerise, de Happy Trails Farm Animal Sanctuary, a TheDodo

Happy Trails Farm Animal SanctuaryHappy Trails Farm Animal Sanctuary

Shawnna cuenta que si bien los animales tardan en acostumbrarse y son muy tímidos al principio, como han trabajado en granjas están muy bien entrenados y casi siempre logran adaptarse a su nuevo hogar.

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