Por Juan David Montes
9 marzo, 2016

Una extraña mafia.

Cigüeñas y garzas deben protegerse a ellas mismas -y a sus huevos- de mamíferos como mapaches y zarigüeyas. En la región de Everglades (Florida, Estados Unidos), un grupo de investigadores descubrió un inusual método de supervivencia: las aves cuentan con la ayuda de cocodrilos, a cambio de la módica suma de… algunas de sus crías.

Para los cocodrilos es bastante beneficiosa la presencia de los nidos en la orilla de los humedales, pues el excremento de las aves aporta nutrientes al agua en la que ellos navegan. Además, de manera instintiva, cuando las aves consideran que tienen una cantidad de huevos superior a la que pueden cuidar, sencillamente arrojan el excedente que es más que bien recibido por los reptiles.

#alligator

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Este intercambio de favores fue observado de cerca, comparando muestras de sangre de los cocodrilos que se encontraban en las proximidades de los nidos con la de otros ejemplares que estaban en zonas carentes de los aportes nutricionales (🐣, 💩) suministrados por la población avícola.

Say hello to my little friend #gator #kindacute #greatexperience #florida #soclose

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Los resultados del estudio indican la existencia de mejores posibilidades reproductivas para los reptiles asociados a aves:

Estos hallazgos sugieren que la interacción es muy beneficiosa para ambos grupos de actores, e ilustran cómo las presiones selectivas pueden haber actuado para formar y reforzar una interacción ecológica fuertemente positiva.

Se espera que nuevos estudios se lleven a cabo en otras zonas para comprobar estas conclusiones.

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