Por Andrea Araya Moya
12 abril, 2017

“Es un gran perro”.

Siempre se ha dicho que, en cuanto a regalos, la intención es lo que vale. Y a veces aplicamos esta regla cuando obsequiamos algo por error o que no es del completo gusto de quien lo recibe. Ahora, ¿qué pasa cuando el regalo es para tu mascota y te equivocas? No puedes pedirle perdón o probablemente ni siquiera comprenda que el regalo no corresponde, pero quizá te encuentres con una sorpresa y hasta finja que le gusta. Sí, puede pasar.

Una chica quiso sorprender a su adorable perro, llamado Kenny, comprándole una cama para que él durmiera. Buscó por Internet y realizó la compra. Pero, cuando la cama llegó a su casa, la chica notó que era bastante más pequeña de lo que imaginaba. En realidad se había equivocado al comprarla.

Y, aunque la cama se veía incómoda y demasiado diminuta para Kenny, él no mostró ninguna molestia y aceptó su nueva cama sin problemas. Aunque parecía estar fingiendo sólo para complacer a su dueña.

“Mi mamá accidentalmente compró una cama XS para perro, pero él aún está agradecido”

¡Qué buen perro!

Lo mejor de todo, y más adorable, es que el perro duerme ahí y hasta se sienta en su nueva cama, todo para agradecer el gesto de su dueña.

Afortunadamente, la pequeña cama de Kenny duró poco, pues su dueña compró una cama más grande y el adorable perro está más que feliz.

Y a ti, ¿qué te pareció su reacción?

Te puede interesar