Por Fernanda Peña
20 marzo, 2017

¡Por fin se hace justicia!

La historia puede parecer absurda para algunos, pero es motivo de real indignación para los ciudadanos de Bristol (Inglaterra). Esta semana Phillip Cullen, de 57 años, fue enjuiciado y hallado culpable de capturar y dar muerte a dos mariposas azules de una apreciada especie, conocida por los científicos como Phengaris arion.

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“Es un caso único. Nunca antes se había perseguido la captura y muerte de mariposas”.

-dijo el fiscal Kevin Withey.-

La especie fue descubierta por primera vez en Reino Unido, hacia 1795. Pero, en 1979, las mariposas azules grandes desaparecieron del país. Cuatro años más tarde, el gobierno británico inició un proceso de reintroducir la especie a su ecosistema. Desde entonces se les considera una especie protegida, pero además un tesoro para los coleccionistas.

El portal La Patilla citó datos de la asociación británica Butterfly Conservation, donde se advierte que estas mariposas pueden alcanzar los 371 dólares en el mercado negro.

Pues el incauto Cullen fue sorprendido por unos voluntarios, atrapando las mariposas arion con una red, al interior de dos áreas protegidas. Durante la investigación preliminar al juicio, la policía británica registró la casa de Cullen y halló 30 bandejas de mariposas y polillas, donde también encontró los dos especímenes protegidos.

Pero Cullen no solo causó indignación por atentar contra esta especie escasa. Sino que además tuvo el descaro de ponerlas a la venta en eBay, y le decía a sus clientes que había adquirido ambas mariposas en una granja francesa. El tribunal de Bristol dictará una condena ejemplar para este hecho, en abril.

Muy triste por estas mariposas.