Por Josefina Bonnefont
18 noviembre, 2016

La encontró justo en la puerta de su casa, en Lituania.

Un día, Erikas Plucas llegó a su casa y se encontró con lo más inesperado: una bebé alce acostada sola y asustada junto a su puerta… la pequeña no tenía si quiera dos semanas de vida en ese momento. Plucas, quien vive en Lituania, aseguró que, la primera vez que la vio se le partió el corazón.

«Tenía su pelaje infestado de moscas y estaba tan asustada cuando me vio, pero tan débil que no era capaz de escapar, ni siquiera levantarse».

-Erikas Plucas a The Dodo

 

Erikas Plucas
Erikas Plucas

«Estaba hambrienta, sucia y triste».

-Erikas Plucas-

Erikas Plucas
Erikas Plucas

Plucas asumió que la madre de la bebé, seguramente, había sido asesinada por cazadores tiempo antes de encontrarla.

Erikas Plucas
Erikas Plucas

En ese momento, el hombre decidió quedarse con la bebé, y se aseguró de hablar con todos los cazadores de la zona para mantenerla a salvo.

Erikas Plucas
Erikas Plucas

Muchos de ellos quedaron conmovidos con la historia, que incluso le prometieron al hombre guardar sus armas, para siempre.

Erikas Plucas
Erikas Plucas

Y el tiempo hizo lo suyo… pasaron los días y una mágica amistad se forjó entre la bebé y Plucas.

Erikas Plucas
Erikas Plucas

Erikas la alimentaba cada cuatro horas, e incluso dormía a su lado, aunque estuviera fuera de casa.

Erikas Plucas
Erikas Plucas

Cuando ella ya estaba más fuerte y grande, el hombre decidió que era hora de devolverla a su ambiente natural, pero ella sigue visitándolo. CADA DÍA.

Erikas Plucas
Erikas Plucas

«A veces me pregunto si yo la salvé a ella, o si fue justamente al revés…».

-Erikas Plucas-

Una amistad bella y poco común. A veces, son las mejores.

Puede interesarte