Por Romina Bevilacqua
1 octubre, 2014

Resulta que es posible hacer casi de todo en una impresora 3D, y que realmente funcione.

Cuando diagnosticaron a Minghao, un niño de 12 años de China con el sarcoma de Ewing, un cáncer a los huesos muy común en niños, sus doctores optaron por un tratamiento alternativo por sobre el tradicional. Descubrieron un tumor ubicado en la segunda vértebra de su columna vertebral y en vez de reemplazar el hueso por uno de titanio, el tratamiento comúnmente utilizado, decidieron llevar a cabo toda la investigación y trabajo realizado con la impresores 3D, según informó Reuters.

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El equipo del Tercer Hospital de la Universidad de Pekín en Beijing creó una réplica perfecta del pedazo de la espina dorsal del niño, el cual requiere utilizar cemento quirúrgico o tornillos para ser implantado. Al simplificar este proceso significa que Mingaho, o “Qin” como le dice Reuters en el video de arriba, no sólo se va a recuperar mucho más rápido del procedimiento  sino que además mantendrá gran movilidad de su cuello. La vértebra es impresa a partir de titanio en polvo con pequeños poros para que así a medida que el hueso crezca, se junte con el dispositivo.

Él es la primera personas con un implante de vértebra hecho por una impresora 3D y después del exitoso procedimiento de 5 horas realizado en agosto, informó CCTV News, se está recuperando.

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La tecnología de la impresora 3D ha generado mucho ruido recientemente en el mundo médico y ha beneficiado a las generaciones más jóvenes. En el 2013, la Prensa Asociada reportó que un grupo de doctores en Ohio, lograron salvar la vida de un bebé al cual le implantaron una férula de las vías respiratorias realizada con una impresora 3D. El bebé nació con una mal formación en sus vías respiratorias las cuales, antes de la operación, colapsaron varias veces causando que dejara de respirar y a veces deteniendo su corazón.

Aaron Brown, un nativo de los Grand Rapids, Michigan, logró transformar su amor por la tecnología en prótesis de superhéroes para niños que necesitan ayuda física y al mismo tiempo un impulso emocional. Como voluntario de Habilitación del Futuro, creó modificaciones en las prótesis de mano que tiene la organización, aplicando un diseño que se parece a las garras de Wolverine y las positivas reacciones por parte de los niños en su hospital local, lo inspiraron en experimentar en un futuro cercano otros diseños de superhéroes.

httpv://youtu.be/kVmRoYKA-Ts

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