Por Ronit Rosenberg
2 octubre, 2018

Para su cumpleaños, en vez de pedir regalos, pidió donaciones para su fundación animal.

Uno puede pasarse toda la vida buscando la verdadera vocación o, al menos, algo que nos haga sentir realizados. Algunos la encuentran después de los 30 años y otros tienen más suerte y la desarrollan antes de salir de la escuela o universidad, y ya saben a qué se quieren dedicar. Pero otros saben cuál es su pasión desde que nacen. Sin duda, son almas muy especiales. 

Así es la historia de Roman McConn, un niño de tan solo 7 años que tiene la vida más resuelta que muchísimos adultos. Desde muy pequeño desarrolló un amor por los animales y hoy, ni siquiera con 10 años, ya tiene su propia fundación de rescate y ayuda animal.

IG @projectfreedomride

Cuando Roman era bebé le fascinaba estar cerca de perritos, algo común para un bebé que nace rodeado de amor canino. Sin embargo, ese amor no sería el tradicional cariño y apego que sienten los niños, sino que se convertiría en su pasión en la vida. Hasta la fecha, Roman ha salvado a mil doscientos perritos abandonados que estaban a punto de ser asesinados en refugios ya que nadie los adoptaba. 

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El pequeño y su mamá, Jennifer, quien comparte también ese amor por los perros, adoptaron a una perrita, Luna, que estaba al borde de la muerte en un refugio de muy malas condiciones. Desde ese momento, Roman supo que quería expandir su ayuda. Su mamá lo llevó a la gran perrera de donde la habían rescatado, y ahí al ver a todos esos adorables peludos, muy asustados, con frío y sin  nadie que los amara, se inspiró a crear su propia fundación animal: Project Freedom Ride. 

IG @projectfreedomride

El 2016, en su cumpleaños de tan solo 5 años, Roman le pidió a todos sus familiares y amigos que en vez de darle regalos a él, hicieran donaciones a su nueva fundación para poder ayudar a todos los perritos que fuese posible. Realmente este niño tiene un corazón de oro y una madurez inverosímil.

IG @projectfreedomride

Con el dinero recaudado, Jennifer organizó el traslado de 31 perros, para moverse con ellos desde Texas a Washington, por el nuevo trabajo del padre de Roman. Desde allí, ambos comenzaron a trabajar buscándole hogares permanentes. Roman comenzó a hacer videos presentando a cada uno de los peludos, explicando su raza, sus características y su carácter para que las personas se encariñaran con ellos.

Su trabajo fue tan exitoso que logró conseguirle hogares a los 31 perritos. Los salvó de morir y les entregó una oportunidad de vida como si fuese el comienzo. Pero ni Roman ni Jennifer dejarían que su ayuda quedara solo allí. Comenzaron a recibir más y más donaciones e hicieron alianzas y trabajos en conjunto con otras fundaciones de rescate animal de Texas.

IG @projectfreedomride

«Nunca imaginé que Project Freedom Ride y Roman lograrían tanta atención, solo pensamos que podríamos salvar a algunos perros. Las personas realmente se han conmovido por Roman por su forma de articular, por su empatía y amor. Cuando él ve un problema, lo quiere solucionar. Es por él que hemos podido continuar haciendo esto, ha sido increíble. Sin él no lo podríamos haber logrado«, explicó su mamá Jennifer al sitio Ladbible.

Si es que tuviera un hijo así, me daría por pagada y realizada en este mundo.

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