Por Antonio Rosselot
26 agosto, 2021

La pequeña Keeper nació con una extraña condición que le impedía nadar bien, ya que sus plumas no eran impermeables y absorbían toda el agua. Por fortuna, sus cuidadores encontraron una solución algo rústica, pero que demostró ser tremendamente efectiva.

Nos iremos a Florida (EE.UU), donde una mujer que caminaba cerca de la ciudad de Naples se encontró con una escena bastante rara y preocupante.

Resulta que en el estacionamiento de un supermercado de la zona encontró a un pato, que estaba merodeando con bastante confusión y soledad. Como no había ningún cuerpo de agua cerca, la mujer pensó que el pato había sido abandonado a su suerte allí. Afortunadamente, supo a quién llamar para ayudar al animal.

Alyssa Barry, de la protectora Alyssa’s Animal Sanctuary, comentó que el ave —una hembra— es un pato pequinés, por lo que no puede volar; eso hacía aún más raro que el animal no estuviese cerca del agua.

Alyssa’s Animal Sanctuary

“La mujer vio que el ave se estaba parando al lado de las puertas [del supermercado], cerca de la gente, como si quisiera que alguien la ayudara. Y cuando se dio cuenta de que el pato tenía dificultades para caminar y tenía una cojera fea, decidió llamarnos”.

—Alyssa Barry, fundadora de la protectora Alyssa’s Animal Sanctuary, a The Dodo

Luego de que se llevaran a la pata —bautizada como Keeper— a un centro médico para ser examinada, los veterinarios descubrieron que la pequeña tenía pata de paloma, es decir, una condición que la hace caminar con las patas para adentro. Seguramente esa fue la razón para que la abandonaran.

Alyssa’s Animal Sanctuary

Pero ese no era el problema principal de Keeper, como se darían cuenta pronto los veterinarios y cuidadores de la protectora: el ave tenía problemas también para nadar.

“Cuando sus plumas se mojaron, el agua no escurrió por su plumaje como debería haberlo hecho, sino que absorbió el agua y se empapó entera, así que su habilidad para flotar y mantenerse sobre el agua le comenzó a resultar difícil. Movía sus patas y una chocaba con la otra, y eso la hacía mostrar indicios de estrés así que la sacamos del agua. Rápidamente aprendió que no podría usar nuestra gran piscina”.

—Alyssa Barry, fundadora de la protectora Alyssa’s Animal Sanctuary, a The Dodo

Alyssa’s Animal Sanctuary

Resulta que Keeper nació sin su glándula uropígea, la cual tienen todas las aves y que se encarga de secretar aceites para impermeabilizar sus plumajes. No podía nadar con sus colegas y eso la hacía triste, pero la gente de la protectora no se iba a rendir pronto.

Alyssa fue al supermercado y encontró un flotador enorme, cómo no, con forma de pato. Lo compró y, luego de algunas clases y un poco de ensayo y error, enseñó a Keeper a usarla y pronto ella se convirtió en una profesional del nado.

Alyssa’s Animal Sanctuary

“Aprendió muy rápido que puede balancearse perfectamente sobre el flotador, y quería usarlo. Sólo le tomó un par de minutos darse cuenta de que ahora podría estar en la piscina con su familia, así que estaba muy contenta y se quedó allí todo el día (…) creo que finalmente pudo sentir que era parte de su familia de nuevo”.

—Alyssa Barry, fundadora de la protectora Alyssa’s Animal Sanctuary, a The Dodo

Alyssa’s Animal Sanctuary

Keeper puede ser algo distinta a los demás patos, pero gracias a su bello flotador, puede hacer todo lo que ellos hacen… ¡sólo que con bastante más estilo!

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