Por Luis Aranguren
15 octubre, 2020

Aunque el momento no dejó de ser adorable, es necesario que haga más ejercicio para que tenga un peso saludable.

Al parecer la cuarentena nos ha afectado a todos en cuanto el peso, si bien algunos la aprovecharon para hacer ejercicio otros subimos unos cuantos kilogramos. Pero esto no es algo exactamente de humanos, pues a los perros también les hacen falta sus paseos porque también agarran peso demás.

Pues algo así es la historia de Drax, un perro que hace dos años solo era piel y huesos según la descripción de sus cuidadores.

Facebook / Charmaine Hulley

Vivía en la calle y un día lo encontraron afuera de un supermercado en una ciudad de Australia, con miedo y hambre. Fue así como Charmaine Hulley decidió llevarlo a su casa, darle una buena vida y el amor que se merecía.

“Sus uñas de los pies estaban molidas por caminar constantemente y tenía callos en su cuerpo por estar acostado sobre superficies duras y le faltaban todos los dientes frontales excepto los caninos”.

–Charmaine Hulley contó a Unilad

Fue así como pasó el tiempo y se convirtió en en un animal bastante mimado y con una vida tranquila bajo el techo de Hulley.

Facebook / Charmaine Hulley

La cuestión es que en su proceso de recuperación de peso se pasó un poco del indicado y es que un día mientras salía a jugar se quedó atascado en la puerta para perros de la casa. La cuestión con él es que no solo es peso, sino también fuerza pues arrancó la fuerza y salió a jugar.

Fue así como lograron captar estas divertidas imágenes de Drax, con la puerta en el medio sin poder sacarla.

Al parecer todo se debe a que la hermana de Charmaine trabaja muchas horas, por lo que termina alimentándose con mucha comida humana como bistec y pollo de KFC.

Pero tras este incidente nada se iba a quedar igual, ahora Drax está siendo sometido a una dieta de comida normal para perros. La intención es acompañar esto de actividades deportivas para que este pequeño pueda recuperar su peso ideal.

Facebook / Charmaine Hulley

Seguramente no le alegrará cambiar sus deliciosos bistec por perrarina, pero en algún momento podrá comprender que todo es por su salud. Tal vez más adelante pueda comer lo mismo en alguna noche especial, pero no puede ser más su comida de cada día.

Facebook / Charmaine Hulley

La obesidad es igual de grave en perro que en humanos, pues aumenta el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y no permite que las personas se muevan igual.

Puede interesarte