Por Daniela Morano
16 enero, 2019

“¿Recién ahora se dan cuenta? ¿Después de 15 años recién piden más sanidad con un perro que todos saben que es limpio?”, se pregunta uno de los trabajadores que lo defiende.

Hay perros que nunca tienen la suerte de ser adoptados por una familia. Viven toda su vida en la calle, luchando por comida con otros en su misma situación y sufriendo enfermedades que eventualmente los llevan a la muerte. Hay otros que encuentran un lugar intermedio: ni la calle ni una hogar estable, sino que un lugar público, como una bencinera o un hospital, al que llaman hogar.

Ahí pueden dormir en las afueras y recibir comida de vez en cuando, aunque no de la manera en que un perro de casa lo hace. Tampoco como un perro callejero, hurgando los basureros.

24horas

Obama, como han nombrado a este perro callejero de color negro, “vive” en el Hospital Van Buren de Valparaíso, Chile, desde el año 2003. Funcionarios del establecimiento lo conocen y tratan como si fuese parte del cuerpo del hospital, y pacientes que visitan con frecuencia el lugar lo reconocen.

“Todos le traían comida y lo alimentaban”, le comentó uno de los trabajadores al medio local 24horas. “Una vez dijimos ‘pucha que está mal el presidente Obama que se atiende en el Van Buren'” y de ahí nació el nombre actual del perrito.

Sin embargo ahora el hospital quiere deshacerse del perro por temas de salud e higiene.

“¿Recién ahora se dan cuenta? ¿Después de 15 años recién piden más sanidad con un perro que todos saben que es limpio?”, se pregunta el mismo.

Pixabay

El trabajador identificó a uno de los médicos como el culpable de la iniciativa. Obama ahora se ha estado alojando en la casa de una mujer que trabaja cerca del hospital vendiendo dulces. “Él está viejito, sólo hay que darle cariño y amor. Antes entraba y salía por todos lados, pero ahora ya no puede”.

Aunque el hospital no ha entregado una declaración pública respecto al desalojamiento de Obama, sí se sabe que el motivo es la salubridad del hospital. “Afuera hay gente que defeca y otras cosas más sucias, pero nadie se fija”, concluyó el trabajador.

Esperemos que Obama pueda vivir sus últimos años de vida en paz y con gente que lo quiera.

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