Antes era un perro triste pero ahora no puede dejar de sonreír.

Smokey había estado deprimido durante los últimos días después de que su familia, que lo había amado mucho todo el tiempo, había perdido su casa y no podían tenerlo más a su ladito. Entonces lo llevaron a un refugio para buscarle un nuevo hogar.

La única forma en que Smokey, de 5 años,  se mantiene tranquilo es teniendo con él a su inseparable elefante de peluche.

Refugio

Los cuidadores del perro hacen todo lo posible para que no separe de su juguete favorito y se sienta feliz en el refugio. Incluso pusieron un cartel en el que se indica que Smokey y el elefante deben ir juntos hacia el hogar de la familia que lo adopte.

Refugio

 

Smokey y el elefante son los mejores amigos. Cuando el perro llegó al refugio, estaba muy asustado pero todo estaba bien si tenía cerca a su elefante.

Refugio

El día que una familia eligió a Smokey como su nueva mascota, él se alegró mucho de saber que su inseparable elefante también iría con él.

Refugio

¡Qué alegría que los inseparables amigos se hayan ido juntos a un nuevo hogar!

Puede interesarte