Por Antonio Rosselot
4 enero, 2021

El animal habría terminado así por culpa de los locales, que lo alimentaban ilegalmente y lo habrían hecho acercarse más de lo debido a la hamaca. En su tercer intento en este año los oficiales pudieron reducirlo, desenredarle la hamaca y cortarle las astas para que no tiente a los cazadores furtivos.

Seis meses. Ese fue el tiempo que este pobre venado, de la zona del lago Natoma (California, EE.UU), tuvo una hamaca completamente enredada en sus astas, la que afortunadamente fue removida hace pocos días.

El venado se quedó enredado en la densa maraña de hilos en el verano pasado y, desde aquel momento, las autoridades locales lo habían estado monitoreando para reducirlo y quitarle todas esas cuerdas, que parecían hacer mucho peso en su cabeza; el animal ya era una sensación local cuando lo hallaron.

FB: California Department of Fish and Wildlife

Por suerte, este momento de encuentro se dio un par de días antes de la Navidad. Los oficiales del Departamento de Pesca y Vida Salvaje de California (CDFW) esperaron escondidos por una hora antes de que el venado apareciera en escena, al cual redujeron con dardos tranquilizantes. Era la tercera vez que intentaban dormir al animal para salvarlo, y esta vez resultó ser la vencida.

“La gente tiende a simplificar el proceso de captura de un animal. Llegamos cuando estaba oscuro y básicamente le hicimos una emboscada al venado, estábamos con camuflaje completo. El animal no tenía idea de que estábamos allí, y mi compañero le disparó el dardo justo en el lugar indicado. Queremos evitar que los sigan cazando”.

—Capitán Patrick Foy, de la CDFW, a CBS Sacramento

FB: California Department of Fish and Wildlife

Monica Schluer, una vecina de la zona de Fair Oaks, estuvo presente en el momento en que el venado se despertó del sopor del tranquilizante, con un buen peso menos en su cabeza: para evitar que sea víctima de cazadores furtivos, los oficiales decidieron cortarle sus cornamentas.

“Como que nos miró preguntando: ‘¿Hey, qué está sucediendo aquí?’. Luego se paró y corrió hacia los cerros. ¡Fue genial! Por un minuto, me sentí muy honrada de ver y experimentar parte de su vida. Así fue.”

—Monica Schluer, vecina del sector, a CBS Sacramento

Todo indica que este venado habría terminado así por culpa de los locales, que se empecinaron en alimentarlo —ilegalmente— y lo acercaron mucho a la hamaca, lo que causó que se enredara.

Pero afortunadamente ahora podrá correr y saltar tan liviano como siempre.

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