Por Antonio Rosselot
25 marzo, 2020

Y si esa niña es su hija, esto NO es educar. Las imágenes lo dicen todo: el felino no puede hacer nada ante la voluntad de su dueña, que «juguetea» con él como si fuese un simple objeto. Inexplicablemente, la mujer termina tranquilizando a su mascota en su pecho.

Todo maltrato o abuso hacia animales, ya sean salvajes o domésticos, debería ser penado por la ley y castigado debidamente sin excepción alguna. Pero cuando nos topamos con alguna situación como la que les contaremos a continuación, es difícil que no hierva la rabia y se busquen sanciones más ejemplificadoras.

En el siguiente video, publicado en Facebook por el usuario Cristián Ortega, muestra a una familia chilena —probablemente aburrida del confinamiento— refrescándose y divirtiéndose en su piscina, pero de la peor manera posible: incluyendo a un indefenso gato en sus juegos.

En el video se ve claramente —y de manera horrible— cómo la presunta dueña de este felino lo toma en sus brazos y lo empieza a revolear de un lado a otro: el gato, evidentemente aterrado, no puede hacer nada para zafarse. Luego de unos cuantos zamarreos, a la mujer no se le ocurre nada mejor que lanzar al gato a la piscina, pensando en el «genial» espectáculo que está montando.

Además se ve a dos niños pequeños merodeando la escena, pero sin poner atención al horror que está cometiendo la mujer: el gato parece serles indiferentes, o derechamente no tienen consciencia de que están presenciando un delito.

FB: Cristián Ortega

Después de un rato, la mujer se lanza a la piscina y coge al gato nuevamente, aturdido por estar mojado y por la falta de aire. En otra movida atroz, la mujer se hunde con el gato y pasan un buen rato sumergidos; por mientras, quienes vemos el video empezamos a desesperarnos aún más por el pobre minino.

Pero ahora viene la peor parte: al parecer el gato dañó a la mujer tratando de escaparse de ese infierno de agua, así que la mujer decidió vengarse lanzando al gato nuevamente con fuerza y en repetidas ocasiones. Luego de cogerlo por el cogote, le pega un par de palmadas correctivas en la cara y lo suelta de nuevo para que se hunda e, inexplicablemente, lo saca para abrazarlo posteriormente.

FB: Cristián Ortega

Si esto no es tortura, realmente no sabemos qué es, y ese mismo fue el sentir de los cibernautas que condenaron enérgicamente el actuar de la mujer: muchos pidieron que pagara por su delito y que ojalá ella fuese la que sufriera ese maltrato y abuso en carne propia.

Y nosotros deseamos que esta mujer sea prontamente castigada por maltrato animal, porque lo que hizo no puede ser más espantoso.

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