Por Alejandro Basulto
9 febrero, 2021

Tan solo un ostión es capaz de purificar 190 litros de agua cada 24 horas. Su aporte como afrodisíacos no está plenamente comprobado, pero sí su importancia vital para los ecosistemas en los que habitan.

A pesar de que los moluscos normalmente se les ha considerado como sabrosos alimentos e ingredientes importantes de los platos más caros que uno puede pedir en un restaurante, estos seres vivos tienen un propósito mucho más noble y fundamental en sus ecosistemas. Debido a que son purificadores biológicos por excelencia, y que según estudios citados por la BBC, cada unidad de ostras es capaz de filtrar hasta 230 litros de agua por día. Filtros marinos que juegan un papel crucial en la limpieza de los mares, por lo que se les debería apreciar más en esa función.

Pixabay

Así lo que quiso explicar un twittero que está próximo a titularse como cocinero, llamado Pablo A. Meza, quien quiso destacar, a través de una imagen en la que hay un acuario con ostiones y otra sin ellos, la importancia de estos animales marinos para la vida en el planeta.

En el tweet que redactó explicó que un solo ostión filtra 190 litros de agua cada 24 horas, y que sus beneficios como afrodisíacos no están comprobados, mientras que sí su vital importancia para los ecosistemas en los que habitan.

@KakarotodeFruna / Twitter

De hecho, un proyecto de investigación y restauración de ostras en Nueva York y Nueva Jersey, busca utilizarlas para limpiar los ríos de estas ciudades, luego de que su población se redujera dramáticamente tras su recolección indiscriminada a nivel industrial. Un trabajo que tiene como objetivo poblar lentamente el puerto y las vías fluviales de estos dos estados, para recuperar el ecosistema de antaño que justamente estaba libre de contaminación y dominado por estos moluscos. Lo que no solo beneficiaría a la fauna y flora de estas aguas, sino que también protegerían naturalmente al puerto contra las marejadas ciclónicas.

“Al comer, succionan el agua con su cuerpo y toman de ella lo que necesitan. El resto lo depositan en forma de pequeñas bolitas que caen al fondo del río (…) Cualquier sistema de arrecifes rompe las olas. Si introducimos arrecifes de ostras y también pastizales y dunas, podemos reducir la energía de la corriente (…) No resuelve el problema, pero reduce el daño de la marejada. Y, en general, contribuye a limitar la erosión, que aquí es un gran problema (…) Hemos puesto unas 500.000 ostras. Parece mucho, pero la mortalidad es muy alta (…) Para que funcione, debemos poner ostras en muchísimas hectáreas. Por el momento sólo hemos cubierto una hectárea y media en total, entre Nueva York y Nueva Jersey”.

– explicó Meredith Comi, directora del proyecto que forma parte del programa NY/NJ Baykeeper, a BBC

NYNJ BAYKEEPER

Las ostras y ostiones, por sobre todo dan origen a arrecifes, que se convierten en el hábitat y lugar de alimentación de otros seres vivos como peces, crustáceos, cangrejos y aves.

Sin embargo, este noble proyecto no está exento de obstáculos, como la alta mortandad de estos moluscos y la restricciones de los reguladores que evitan una plantación elevada, ya que la gente los puede recoger para comer y enfermarse. Esperemos que más personas reconozcan el valor ecológico de estos animales marinos.

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